BIENVENIDOS A YUMYS GALAXY, EL RINCÓN DE MARCO ATILIO.

domingo, 29 de enero de 2012

Curiosidades varias

Interrogación

A continuación unas pocas curiosidades que he sacado de unos cuantos libros de mi biblioteca. Que sean veraces cien por cien o no depende en gran parte de lo bien documentados que estuvieran los autores de tales afirmaciones. Sea como fuere, lo cierto es que todas tienen su punto:

  • Los rayos golpean la Tierra unas 6.000 veces cada minuto. 
  • Un estornudo puede salir disparado a 165 km/h. 
  • Técnicamente, cien tazas de café tomadas en un lapso de cuatro horas pueden causar la muerte. 
  • Se tardarían trece años y ocho meses para pasar una noche en todas las habitaciones de la MGM Gran Hotel de Las Vegas. 
  • El nombre entero de Los Ángeles es: El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles de Porciuncula, y se puede abreviar al 3,63 por ciento de su tamaño: L.A. 
  • En su punto más cercano, Rusia y América están a menos de 4 kilómetros. 
  • En Nueva York hay más irlandeses que en Dublín, más italianos que en Roma y más judíos que en Tel Aviv. 
  • El graznido de un pato (“cuac, cuac”) no hace eco y nadie sabe por qué. 
  • El sonido que se oye al sostener una caracola junto a la oreja no proviene de la concha. Es el eco pulsátil de la sangre latiendo en la propia oreja del ingenuo que cree estar oyendo el eco del mar a través de la concha. 
  • Los CDs se diseñaron para grabar setenta y cuatro minutos de música porque ésa es la duración de la Novena Sinfonía de Beethoven. 
  • Todos los continentes, menos la Antártida, son más anchos en el norte que en el sur. 
  • En las estatuas ecuestres, tradicionalmente, cuando los cuatro cascos del caballo reposan en el suelo, significa que el jinete murió de muerte natural. Una pata al aire, que falleció por heridas en acción. Dos al aire, que murió directamente en el campo de batalla. 
  • La única nación cuyo nombre empieza por “A”, pero no termina por “A” es Afganistán. 
  • Se comparte cumpleaños con al menos 9 millones de personas. 
  • Uno de los ingredientes de la dinamita son los cacahuetes. 
  • En 1221, Gengis Kan mató a 1.748.000 personas de Nishapur en tan sólo una hora. 
  • Se ha demostrado que Chang Hsien-Chung, un bandido chino, mató él solo a 40 millones de personas entre 1643 y 1648. Se cargó la población humana de la provincia entera de Szechwan. 
  • Atila, rey de los Hunos, era enano. Medía menos de metro y medio. 
  • Un cerdo tiene un orgasmo de hasta 30 minutos. 
  • Leonardo da Vinci podía dibujar con una mano y escribir con la otra, ¡simultáneamente! 
  • Los hombres ríen más alto, más tiempo y más a menudo que las mujeres. 
  • Los hombres utilizan un promedio de 15.000 palabras al día, las mujeres 30.000.
  • A los mosquitos les atrae el color azul dos veces más que cualquier otro color.
  • La palabra news, “noticias”, siempre es plural en inglés. Tiene su origen en el hecho de dar información de todos los puntos cardinales: North, East, West y South. 
  • Tomar las 12 uvas en nochevieja es una costumbre exclusivamente española y fue ideada en 1909 por los cosecheros para deshacerse del excedente de aquel año. 
  • Delante de la pantalla del ordenador se parpadea de media siete veces por minuto. El parpadeo normal de una persona es de veintidós veces por minuto. 
  • Nadie jamás ha descubierto hasta el momento dos copos de nieve idénticos. 
  • Se dice que el pintalabios fue inventado en tiempos de los egipcios por las mujeres especializadas en practicar el sexo oral. Querían que sus labios parecieran más apetecibles. 
  • El gran faraón Ramsés II tuvo al menos 160 hijos. 
  • El ciudadano ruso Tschisov se cayó sin paracaídas desde su avión que volaba a 6.700 metros de altura. Para su suerte, fue a parar al flanco de una montaña cubierta de nieve y sólo se rompió algunos huesos.
 Marco Atilio

miércoles, 25 de enero de 2012

Los recortes de Mariano

a (2)

Es increíble con qué facilidad (impunidad diría yo) se toman decisiones que influyen de manera tan dramática en la vida de las personas. Me refiero a los recortes sangrantes que llevan a cabo nuestros gobernantes para hacer más difícil la subsistencia del pueblo que les ha puesto en la poltrona y que les permite ordenar tamañas injusticias. 
 
Ahora el señor Rajoy y antes el señor Zapatero, han hecho que la vida del ciudadano medio, el currito de toda la vida, el que tiene una nómina con un sueldo miserable, el que ha perdido su trabajo por una crisis que hubiera podido evitarse, sea una vida de desesperanza, de miedo al futuro, de no saber si comerá mañana, de no saber si podrá dar estudios a sus hijos, de no tener claro si podrá acceder a la sanidad para preservar su salud, en definitiva, de vivir en una constante y amarga incertidumbre. 
 
a (3)

Me imagino al señor Rajoy dándole vueltas a la cabeza pensando, desde su acogedor y calentito despacho, cómo jorobar a los ciudadanos menos pudientes, menos afortunados:

“Voy a congelar el Salario Mínimo Interprofesional, los 641,40 euros me parecen incluso excesivos, sí, es mejor congelarlo. Sé que esta congelación deja a España muy atrás entre nuestros socios europeos en cuanto a protección de la remuneración mínima de los empleados y que sólo superamos a Polonia y Portugal entre los países que reconocen un salario mínimo en su ordenamiento legal. Sé también que, según la Carta Social Europea, el SMI debe alcanzar el 60% del salario medio neto de cada país, lo que en España equivaldría a situar el SMI en 1.026,4 euros al mes. Pero eso es una barbaridad, sí, definitivamente el SMI queda congelado. ¿Qué coño me importa a mí que 134.000 personas en España perciban directamente el salario mínimo? ¿Qué me importa que se utilice como referencia para fijar conceptos retributivos en los convenios? ¡Al diablo con estos parásitos, que hubieran aprovechado su tiempo y hubieran estudiado! Además, ¿cómo si no, vamos a poder mantener nuestros privilegios los que hemos sido bendecidos por el hada de la fortuna?”
 
Sigue el señor Rajoy devanándose los sesos para sacar a España de la crisis, a su cabeza van fluyendo ideas y remedios con los que atajar el desastre, pero tiene un problema, un problema mayúsculo, y es que está infectado por un pensamiento único, el de recortar, y recortar sabiendo que los recortes afectarán mucho más a las clases más desfavorecidas; aunque esto parece no importarle. 
 
Ahora lo que haré (se dirá el señor Rajoy desde su sillón) es congelar el sueldo de los funcionarios, aumentaré su jornada laboral dos horas y media más a la semana y congelaré el empleo público casi por completo, sólo se salvarán Las Fuerzas de Seguridad del Estado y los servicios básicos y sólo permitiré que se cubran un 10 por ciento de las vacantes”.
 
a (1)

Estupendo señor Rajoy, la única salida laboral que tenían todos aquellos que encontraban en el empleo público una oportunidad de conseguir salir del paro, dada la destrucción de empleo en el sector privado, se la quita usted de un plumazo. Más gente al paro. 
 
Es decir, todo lo contrario de lo que el presidente Roosevelt llevó a cabo cuando la Gran Depresión en Estados Unidos: Subir salarios y crear empleo público con el objetivo de estimular la demanda y el crecimiento económico, políticas que se revelaron de lo más eficaces y que hicieron que la economía del país creciera a un ritmo de un 10 por ciento por año superando la crisis en pocos años. 
 
Si su obcecación por otras políticas claramente equivocadas le impide averiguar de dónde va a sacar el dinero para pagar los puestos de trabajo que se creen en el sector público ahí van algunas recetas señor Rajoy: 
 
  • De una fiscalidad más progresiva y justa, que grabe mucho más los beneficios de las grandes empresas, los salarios altos y las grandes fortunas, que restituya impuestos como el del patrimonio, sucesiones y donaciones, que iguale la fiscalidad de rentas del capital y del trabajo y que invierta mucho más en perseguir el fraude fiscal y la economía sumergida, en los que somos líderes en la UE.
  • De la rentabilidad de las empresas públicas, ahora desgraciadamente en manos privadas, gracias a la nefasta gestión neoliberal de los gobiernos del PSOE y del PP.
Imagínese usted si Telefónica, Cegas, Repsol, Gas Natural, Argentaria, empresas antes públicas y ahora en manos privadas, reportaran sus multimillonarios beneficios al estado, el dinero que entraría en las arcas públicas.  
  • De una mayor inversión pública, que genere empleo y estimule la economía.
  • De la creación de una banca pública, que trabaje por y para la ciudadanía y las PYMES, concediendo los créditos necesarios para que la economía sea dinámica y no se estanque.
Sólo informarle que el estado español está a la cola de la UE en número de funcionarios y en fiscalidad, justo al contrario que los países nórdicos, que con una tasa fiscal mucho más alta y progresiva, con un 25% de su población trabajando en los servicios públicos del bienestar, están entre los países más prósperos del mundo creciendo el último año casi un 6%, muy por encima de la media de la UE. 
 
b

Por cierto, recuerde señor Rajoy que funcionarios son también aquellos que a cualquier hora del día y de la noche exponen sus vidas para salvar la de los demás (bomberos, guardia civil, policía nacional…); son aquellos que trabajan para preservar la salud de la gente, para curarla de sus dolencias, (médicos, enfermeras…); son aquellos que dedican su jornada a cuidar de enfermos impedidos, que limpian sus miserias y los asean, que les ayudan a caminar, a sentarse, a levantarse y acostarse, … (auxiliares de enfermería, celadores…); aquellos que educan a nuestros hijos y que, con sus enseñanzas, los preparan para enfrentarse al mundo con garantías de éxito (maestros, profesores…) A todos ellos les congela usted el sueldo y le sube su jornada laboral, ahondando más en la sangrante herida que les dejó su inepto predecesor el señor Zapatero. 
 
¿Es que acaso sueña usted con aquellos años del franquismo en que mucha gente no podía irse de vacaciones, no podía tener coche, ni siquiera una vivienda digna, en que no podían estudiar, ni tan siquiera irse a comer a un restaurante porque todo ello era privilegio de unos pocos? No me extrañaría que esas ideas le estén pasando por la cabeza visto los criminales recortes al estado del bienestar y las políticas tan nefastas para los asalariados y la sociedad más desfavorecida en general que está usted llevando a cabo. 
 
La verdad es que me parece increíble que en tan poco tiempo, tanto el señor Zapatero como usted mismo, señor Rajoy, hayan hecho retroceder a España lo menos 60 años con la aplicación de políticas restrictivas, injustas y a todas luces ineficaces. 
 
Eminentes economistas como los premios Nobel Joseph Stiglitz, Amartya Sen y Paul Krugman, los catedráticos de economía aplicada Vicenç Navarro y Juan Torres López, postulan que las políticas que practican los gobiernos neoliberales de la zona euro son políticas erradas y que lo único que conseguirán con sus restrictivas medidas será ahondar y agravar aún más la crisis. 
 
a (4)

No quisiera terminar este artículo sin referirme a las declaraciones que hoy mismo, el presidente del gobierno señor Rajoy, ha hecho en Portugal con respecto a la crisis: “En España se hará un ajuste 'algo parecido' al de Portugal”. Y no podemos olvidar que las medidas del ejecutivo portugués para salir de la crisis han sido entre otras: el abaratamiento del despido (de 30 días a 12), la subida del IVA para productos como la luz y el agua (del 6% al 23%), supresión de pagas extras a jubilados y funcionarios con sueldos superiores a 1.100 euros o el adelgazamiento de un 38% de la Administración pública. 
 
Supongo que el señor Rajoy acometerá estos recortes después de las elecciones de Andalucía, para que estas no se vean influenciadas por este ataque frontal al estado del bienestar con el que el gobierno del PP pretende sacarnos de la crisis ¿?. Después sacará la guadaña y no dejará títere con cabeza. ¡Que Dios nos coja confesados! 
 
Marco Atilio



















lunes, 16 de enero de 2012

A vueltas con la crisis

a (1) copia

El célebre Henry Ford, fundador de la compañía Ford Motor Company, contestaba a sus colegas cuando le reprochaban que hubiese aumentado el sueldo de sus trabajadores: "Todos los capitalistas del mundo juntos (decía) somos insuficientes para comprar todo lo que producimos. Han de comprarlo nuestros trabajadores".
 
Pues bien, el PP parece abogar por todo lo contrario de lo que proponía Henry Ford. 
 
Una de las primeras medidas (entre otras) del señor Rajoy en cuanto ha cogido el poder ha sido la de congelar el salario mínimo (por primera vez desde 1967), que no olvidemos es uno de los más bajos de nuestro entorno europeo (solo por debajo del de Eslovaquia o Portugal), también ha congelado el sueldo de los funcionarios pero que en la práctica lo ha bajado porque les ha subido la jornada laboral dos horas y media a la semana y ha subido las pensiones un pírrico 1%.
 
Estas medidas según el señor Rajoy están enfocadas a luchar contra la crisis ¿? y en mi opinión son medidas encaminadas a todo lo contrario, aumentarán el desempleo (menos contratación en el sector público por ejemplo) y empobrecerá aún más a una gran mayoría de la población española (congelación del SMI, congelación del sueldo de los funcionarios, [muchos de ellos mileuristas], miserable subida de las pensiones). Esto hará que se retraiga el consumo aún más de lo que está y por ende agravará todavía más la crisis económica en la que estamos inmersos. 
 
Eso sí, con estas medidas, Rajoy intenta satisfacer el voraz apetito de los mercados financieros, insensibles al dolor del populacho y sus penurias. Porque lo único que persiguen es ganar dinero, cuanto más mejor, a costa de lo que sea y por encima de quien sea. Los mercados han de procurar que los estados tengan dinero suficiente para pagar las deudas que han contraído con ellos y para conseguirlo han de presionar lo máximo posible para que “su dinero” no se invierta en cosas “superfluas” como pueden ser salarios, pensiones…, abaratándolos y reduciendo todo lo posible el estado del bienestar de los países acreedores para que estos sean lo suficientemente solventes como para que devuelvan hasta el último euro de lo que los mercados les han prestado, a un interés que será proporcional al desmantelamiento que se haga del estado del bienestar por parte del gobierno en cuestión. A más desmantelamiento menor interés. Esto es fácil de entender, si los inversores (mercados) ven que un país acomete medidas de ajuste presupuestario encaminadas a proveerse de la suficiente solvencia como para pagar lo que se les presta, la prima de riesgo bajará (menor interés) si atisban que un país no recorta lo suficiente en gasto social e intuyen que ese gasto conllevará menor liquidez para pagar su deuda la prima de riesgo sube (mayor interés). 
 
Lo anterior es algo más complejo, pero grosso modo es lo que está aconteciendo ahora mismo en España y en todos los países de la zona euro.
 
Nuestros políticos, la mayoría gente sin escrúpulos, totalmente ajenos a la realidad del ciudadano de a pie, subyugados al poder de la banca, de los mercados y del gran capital, están convirtiéndose en su brazo ejecutor, llevando a cabo políticas regresivas y antisociales, fomentando la desigualdad y la injusticia y asestando al pueblo golpe tras golpe hasta dejarlo prácticamente noqueado. Es algo así como los ritos que practicaban en la antigüedad, sacrificaban cientos de personas para aplacar la ira de los dioses (mercados).
 
a (5)

Y lo peor de todo es que estas políticas (a mi juicio) son a todas luces inapropiadas y erróneas para salir de la crisis y lo único que harán será abundar en ella. 
 
Con más de la mitad de la población española siendo mileurista o incluso sin llegar ni siquiera a serlo, con cinco millones de desempleados, con el flujo del crédito paralizado… ¿quién puede consumir?, sólo se puede subsistir y, en algunos casos, a duras penas. España está empobreciéndose a pasos agigantados. 
 
También se están perdiendo derechos laborales y los empresarios están pescando en el río revuelto que les proporciona la crisis. Ahora llegamos a la situación que para cada puesto de trabajo se postulan cientos de personas, por lo que los empleadores se dan el lujo de pagar lo que les viene en gana y con las condiciones que les viene en gana. 
 
a (4)

 Si no se consume no se crea riqueza porque las empresas no pueden vender sus productos y como consecuencia despedirán a muchos de sus empleados o incluso cerrarán por falta de rentabilidad y no se nos puede olvidar que las pequeñas y medianas empresas generan aproximadamente el 80% del empleo en nuestro país. 
 
A diferencia de lo que piensan muchos pequeños o medianos empresarios, los sueldos bajos no les benefician a la larga en nada, todo lo contrario, hacen que la gente no pueda comprar lo que ellos mismos fabrican o venden en sus negocios con lo que la quiebra está casi asegurada. Los sueldos bajos pueden beneficiar a las empresas más grandes que tienen su demanda interior cautiva y también mucha actividad en otros países y que, por consiguiente, no dependen tanto del nivel salarial global; son las que imponen las políticas de bajos salarios. Estas últimas empresas, como las de servicios básicos (energía, comunicaciones, banca, alimentación...) cuyas ventas no dependen del nivel de salario (porque las personas o las familias han de consumir casi necesariamente sus productos), sí pueden conseguir mayores beneficios si bajan el montante total de salarios nacionales, porque venderán más o menos lo mismo y entonces operarán con menos costes. Pero las empresas (sobre todo las pequeñas y medianas) que venden principalmente al interior y mucho más en función de la renta de los consumidores sí se verán afectadas si baja el montante de los salarios. 
 
a

Lo que las posturas neoliberales preconizan para crear empleo y salir de la crisis, es que el problema del paro se resolverá cuando “los estados recuperen la confianza de los mercados financieros mediante la reducción del déficit y de la deuda pública”. Y que mientras tanto se recupere la famosa confianza de los mercados, la reducción del desempleo puede facilitarse mediante la moderación salarial y la flexibilización del mercado de trabajo, que es el eufemismo utilizado para indicar que hay que facilitar el despido de los trabajadores por parte de los empresarios. En definitiva mayor precariedad laboral con sueldos de asco. 
 
Estos argumentos se utilizaron ya, por las fuerzas conservadoras en el inicio de la Gran Depresión en EEUU por parte de la banca y la gran patronal para justificar políticas análogas a las que se han estado llevando a cabo en los países de la Eurozona, incluida España. Su propuesta para salir de la crisis era reducir el déficit y la deuda pública, bajar los salarios y debilitar la protección social. Estas políticas, sin embargo, empeoraron la situación terriblemente. De ahí que la Administración Roosevelt cambió 180º esas nefastas políticas, dándoles la vuelta y poniendo como eje central de sus políticas públicas la creación de empleo, incluyendo creación de empleo público, facilitando a la vez el incremento de los salarios, y todo ello con el objetivo de estimular la demanda y el crecimiento económico.
 
La primera medida que tomó la Administración Roosevelt para crear empleo fue la creación del Civil Works Administration, que tenía por objetivo crear inmediatamente (en seis meses) 4.2 millones de puestos de trabajo. También inició el Civilian Conservation Corps., que empleó a jóvenes (medio millón) con escasas cualificaciones, para trabajar en parques, bosques y jardines. Y en 1935 creó el Public Works Administration, que reconstruyó la infraestructura, que se había dejado un tanto de lado, de carreteras federales, puentes, pantanos y edificios públicos, empleando a más de 8.5 millones de trabajadores en el periodo 1935-1943. 
 
Todas estas intervenciones facilitaron que la economía creciera a una tasa de un 10% por año. En 1937, el desempleo había bajado a la mitad. En 1941 la economía había alcanzado los mismos niveles que tenía antes de la Gran Depresión. 
 
Si esto no se hace ahora es porque el inmenso poder que tienen algunos grupos sobre el Estado central y autonómico no lo hacen posible, ya que se verían “perjudicados” por la grabación a las rentas más altas y a las grandes fortunas, así como otra serie de medidas que conllevarían un justo “sacrificio” para algunos grupos con gran poder económico. Causantes en algunos casos de la crisis actual. 
 
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Quienes han provocado la crisis no solo han recogido unas ganancias fabulosas, sino que no temen castigo alguno. Nadie investiga sus responsabilidades ni sus decisiones. Los Gobiernos los protegen y la justicia no los persigue. Hay responsables, y son personas e instituciones concretas: son quienes defendieron la liberalización sin control de los mercados financieros; los ejecutivos y empresas que se beneficiaron de los excesos del mercado durante el boom financiero; quienes permitieron sus prácticas y quienes les permiten ahora salir indemnes y robustecidos, con más dinero público, a cambio de nada. Empresas como Lehman Brothers o Goldman Sachs, bancos que permitieron la proliferación de créditos basura, auditoras que supuestamente garantizaban las cuentas de las empresas, y gente como Alan Greenspan, jefe de la Reserva Federal norteamericana durante los Gobiernos de Bush y Clinton, opositor a ultranza a la regulación de los mercados financieros. 
 
La Comisión del Congreso norteamericano sobre los orígenes de la crisis ha sido esclarecedora en este sentido. Creada por el presidente Obama en 2009 para investigar las acciones ilegales o criminales de la industria financiera, ha entrevistado a más de 700 expertos. Su informe, hecho público en enero de 2011, concluye que la crisis se hubiera podido evitar.
 
A todos estos delincuentes, que campan por la sociedad y por el mundo financiero a sus anchas, más ricos de lo que estaban; a los gobernantes, que con sus políticas coercitivas anticrisis desangran al pueblo y lo arrojan en las garras de la desesperación y la pobreza, a todos ellos se les debería juzgar por crímenes contra la humanidad. Según la Corte Penal Internacional, crimen contra la humanidad es "cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil". Esto que está ocurriendo en la eurozona es una campaña bien organizada y orquestada para acabar con el estado del bienestar, con los derechos adquiridos a base de años de lucha y contra la dignidad de las personas. Por eso es posible y obligado investigar estos crímenes y hacer pagar a los culpables. 
 
En fin, ya termino, tenía ganas de ser crítico y lo he sido, me rebelo contra las injusticias y contra los que se ceban con los más débiles, supongo que algún día emergerá un mundo mucho más solidario, más equitativo y más justo; hasta que ese día llegue sólo nos queda luchar con todas nuestras fuerzas en contra de un sistema pernicioso y a todas luces injusto. 
 
Un sistema que ataca a los más débiles para favorecer al que más tiene y que oprime y degrada al ser humano. 
 
Un sistema discriminatorio y excluyente, en donde un total de 2.700 millones de personas, el 40% de la población mundial, viven en una situación de pobreza. De ellos, 1.600 millones sobreviven con cerca de 1,25 euros diarios, y otros 1.100 millones viven en condiciones de pobreza extrema, con menos de 0,79 euros al día. Además, 35.000 personas mueren de hambre cada 24 horas en un mundo en que el gasto medio por persona es de 13,4 euros diarios. 
 
Un sistema en donde el 6% de la población mundial posee el 59% de toda la riqueza, el 50% sufre malnutrición y el 70% son incapaces de leer. 
 
a

Un sistema en donde 19 millones de niños padecen desnutrición aguda severa y que tratarla no costaría más de 3.049 millones de euros. Mientras, nuestros gobiernos democráticos rescataron a los bancos en apuros con un coste de 2 billones de dólares, dinero que saldrá del bolsillo de los contribuyentes.
Un sistema en fin, nauseabundo, repugnante, repulsivo, asqueroso, inmundo, fétido y hediondo. 
 
Marco Atilio































sábado, 7 de enero de 2012

Pensamientos en voz alta

a

Todos en alguna ocasión (sobre todo cuando nos sentimos un poco melancólicos) hemos pensado qué será de nosotros en el futuro, en ese futuro siempre imprevisible e incierto.
 
Quizá pensemos en que si nos hacemos viejos, habremos dejado ya muchos seres queridos en el camino, nuestros padres, alguno de nuestros hermanos, muchas personas de nuestra familia hará algún tiempo que habrán muerto, incluso muchos de nuestros amigos no estarán con nosotros… ¿no os produce una especial melancolía esos pensamientos? ¿Y quién de nosotros no los ha tenido alguna vez?
 
Otras veces nos hemos sentido nostálgicos cuando, al mirar una foto, o simplemente recordando alguna etapa de nuestra vida nos hemos dicho: ¡Qué bien estaba yo entonces!, sobre todo físicamente y en un batiburrillo extraño mezclamos y comparamos el pasado con el presente y nos damos cuenta que lo que ganamos en sabiduría y experiencia lo perdemos en fortaleza física y haciendo un ejercicio de imaginación nos decimos que hubiera sido bonito, e incluso fructífero, haber vivido los años de nuestra juventud con la sapiencia que dan los años que tenemos ahora.
 
También caemos en la tentación de imaginar qué será de nosotros en los años venideros, qué cosas y qué hechos contemplaremos y de qué hallazgos seremos testigos y, rizando el rizo, podemos incluso fantasear en lo bueno que sería poder, desde un futuro indeterminado, volver al pasado (nuestro presente ahora), o desde nuestro presente poder volar hacia nuestro pasado y darnos a nosotros mismos mucha de la información y la sabiduría de la que somos o seremos poseedores. La verdad es que es una gozada poder imaginarlo siquiera y creo que a todos nos ha ocurrido esto en alguna u otra ocasión.
 
Particularmente pienso que, en general, añoramos el pasado, renegamos a veces del presente y nos da cierto desasosiego el futuro, sobre todo porque no sabemos qué nos deparará nuestro destino incierto.
 
Si me hago viejo, (80 años o más) me gustaría poder disfrutar de una vejez apacible (¿a quién no?), disfrutando de mis hijos y de mis hipotéticos nietos, disfrutando de mis amigos. Ojalá no esté impedido para poder leer y hacerlo junto a mi mujer, sentado en un banco del parque, en las tardes soleadas de la primavera o en los días tibios de comienzos del otoño. Esto lo imagino con frecuencia así como pasear junto a mi esposa, sintiendo su calor y su ternura, cogidos ambos del brazo, caminando despacio, recordando quizá otras épocas ya pasadas cuando ambos gozábamos de la fortaleza que da la juventud o la madurez, hablando de nuestros hijos y de lo felices que son, de lo bien que les va en la vida y de lo dichosos que son con sus respectivas mujeres y de lo encantadores que son sus hijos (nuestros nietos). Ojalá (como he dicho antes) pueda disfrutar junto a mi querida esposa, de una vejez apacible.
 
Todo en la vida se acaba, y yo, algún día, también me acabaré, lo que sí le pido a Dios es hacerlo antes que mi mujer, es una cosa que le pido con todas mis fuerzas, no me imagino paseando solo por la vida sin ella a mi lado. Y una vez que ocurra, me gustaría que la gente me recordara con una sola frase: “Era una buena persona”, con eso me conformo y a eso aspiro.
 
Marco Atilio






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