BIENVENIDOS A YUMYS GALAXY, EL RINCÓN DE MARCO ATILIO.

martes, 29 de septiembre de 2015

Ese hombre es Dios

hombre burro
Hoy os voy a contar un cuento con el que me he reído en no pocas ocasiones. Un cuento que me ha contado mi padre muchas veces y que a él se lo contó mi abuelo, por tanto es un relato que sospecho nace en las mismas profundidades del tiempo. El cuento podíamos titularlo “Ese hombre es Dios” y comienza así:
 
Un aldeano, con su burro, fue al bosque a por leña. A la vera de un camino se subió a un árbol y se dispuso a cortar una gran rama. Lo hacía sentado a horcajadas mirando al tronco del árbol y cortando la rama por el interior, entre él y el tronco. De seguro caería junto con la rama incluso antes de cortarla en su totalidad. En ello estaba cuando acertó a pasar por el lugar un caminante, que al ver al aldeano y el porrazo que iba a dar en breves momentos se paró y le dijo:

viernes, 11 de septiembre de 2015

Más tal que cual

muñeco
Este post es fruto de la sugerencia de mi amiga Mari Carmen.

La frase “y tal y cual” se usa principalmente para resumir el contenido de una oración, es como decir etcétera. Un ejemplo: “Si quieres que limpie a fondo el salón tendrás que ayudarme porque tendré que mover la mesa, los sillones, las sillas… y tal y cual”.
 
Estando con dos amigos una noche en un bar alrededor de unas cervezas, uno de ellos hablaba sobre cierta tediosa materia que no acierto a recordar, al finalizar su aburrida perorata soltó la famosa frase con la que he encabezado este post: “…y tal y cual” a lo que seguidamente añadió: “más tal que cual”. La ocurrencia de mi amigo nos hizo tanta gracia que soltamos una carcajada que retumbó en todos los rincones del local.
 
La hilarante frase de mi amigo la adopté como propia y pasó a formar parte de mi lenguaje. Al principio la usaba en algunas ocasiones puntuales, después mucho más habitualmente, sobre todo con mis compañeros en el entorno laboral.
 
“Más tal que cual”, o como lo decimos los andaluces, suprimiendo la “s” de “más” y la “l” de “tal” y de “cual”: “Mà tà que cuà” pronunciando las respectivas vocales finales en forma abierta. Pues bien, como decía, la frase en cuestión ha tenido una gran aceptación entre mis compañeros de trabajo sin importar su categoría profesional, así la usan médicos, enfermeros, auxiliares, celadores…
 
“Mà tà que cuà” o “Más tal que cual”, depende de quién lo diga, se usa en diversos contextos y situaciones y puede indicar varias emociones y sentimientos:
 
La usamos como expresión de asombro, de aprobación, de reproche, de ironía, de agradecimiento y un largo, largo, larguísimo etcétera. Solo hay que emplearla con arte y en el momento adecuado y en el contexto adecuado. Los que la utilizamos habitualmente sabemos bien de lo que hablamos, ¿verdad amigo Jesús? Él la suele utilizar tanto como yo mismo, empleando un gracejo muy especial y en las situaciones más adecuadas.
 
En fin, que la famosa frase que pronunciara mi amigo hace ya bastantes años, yo la he hecho tan popular que muchísimas personas de mi entorno, o muchas de las que me han conocido y me han escuchado pronunciarla la utilizan de forma habitual o al menos de una manera puntual. Lo que sí está claro es que forma ya parte de su lenguaje en mayor o menor medida.

PD. A lo mejor a algunos de vosotros todo lo que habéis leído, la frase en cuestión, os parecerá un tanto absurdo y tal vez se os quede cara de no saber muy bien qué demonios estoy diciendo. No pretendo que lo entendáis, aunque estoy seguro que sí lo haríais de conocer el asunto en profundidad, y eso solo se puede conseguir formando parte de esta especie de locura tragicómica que es mi vida.

 
Marco Atilio
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