Yumys Galaxy nació como un pequeño refugio en medio del ruído del mundo. Aquí guardo pensamientos, emociones y fragmentos de vida que, de otro modo, se perderían en el olvido. No busco popularidad ni aplausos; busco, sencillamente, expresar mi lado más personal e íntimo, porque en cada palabra dejo una parte de mí. Este espacio no pretende convencer, solo compartir lo que soy, lo que pienso y lo que siento. Solo eso.
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domingo, 25 de marzo de 2018
Envidiosos, rencorosos... Gracias
2 comentarios:
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Es muy difícil comentar esto! Muchas veces yo siento el mismo rencor e envidia, pero no me gustaría que me manden así a la mierda ;)
ResponderEliminarEvidentemente mi querido Rauf, la entrada no está pensada en tí en particular, una persona a la que aprecio con total sinceridad.
ResponderEliminarLa entrada está dedicada a las personas que, a lo largo de los años se han creído con derecho a manejar mi vida a su antojo. Han intentado (sin conseguirlo claro) que cambiara mi forma de pensar, de sentir y de vivir porque les parecía que su forma de manejarse por la vida era más adecuada que la mía. Esas personas son gentes encerradas en su mundo peculiar, alejadas de la cultura y todo cuanto se relacione con ella, no son capaces de abrirse a otras formas de vida y, si tú lo haces (me refiero a mí) te conviertes en un bicho raro.
La entrada se refiere en particular a personas de mi entorno más próximo, aunque también me los he encontrado en otros escenarios. Créeme Rauf que son personas sin ningún tipo de catadura moral, intolerantes y bastante egocéntricas.
Yo, evidentemente no soy un santo, pero al menos dejo que los demás vivan su vida como mejor les parezca. De entrada suelo respetar a las personas profundamente y me gusta ser cortés con los demás, no juzgo a nadie por su forma de manejarse por la vida ni me meto en ella gratuitamente, allá cada cual. Pero lo mismo que yo hago también quiero que lo hagan conmigo y he de decir que, en general, doy lo que me dan. Si me dan cariño daré cariño, si me respetan respetaré, si me dan indiferencia daré indiferencia.
Debes creerme si te digo que las personas en las que estaba pensando al escribir este post, se merecen que se las mande, no ya a la mierda, sino mucho más lejos. Créeme Rauf, que sé de lo que estoy hablando.