No
seas iluso y pienses que vas a ser más rico si se produce una bajada de
impuestos. Seguramente ni notarás que te los han bajado porque muy
probablemente tu nivel económico será tal que no llegues a beneficiarte de esa
bajada de la que sí se beneficiarán los que tengan un poder adquisitivo mucho
más alto. Si bajan los impuestos probablemente seas más pobre, sobre todo si
perteneces a esa gran mayoría de españoles que a duras penas consigue llegar a
fin de mes. ¿Por qué? Pues por varios motivos que todos unidos harán que tus
estrecheces económicas se vean ampliamente aumentadas. Veamos:
Al
recaudar menos, el Estado tiene que recortar gastos. ¿Y cómo lo hace? Pues
invirtiendo menos en sanidad (menos médicos, menos enfermeras, menos personal,
menos material…). Una sanidad fuerte y de
calidad necesita recursos, tanto materiales como humanos, porque recursos es
igual a eficiencia y la sanidad pública es un derecho constitucional que debe
ofrecer a los usuarios una asistencia sanitaria integral y de calidad. No te extrañe pues que tengas que sufrir largas listas de espera
para poder operarte de cataratas por ejemplo, para una consulta especializada,
para hacerte un TAC… etc. Así que te tocará rascarte el bolsillo (si es que
puedes) y acudir a la sanidad privada para que te puedan atender antes de tu
hipotética dolencia. Por lo tanto serás más pobre y lo que es más peligroso,
podrás morir prematuramente cuando no puedas costearte un hipotético
tratamiento para curarte de una hipotética enfermedad o porque cuando se te
diagnostique sea ya demasiado tarde.
También
se invertirá menos en Educación (menos profesores, menos ayudas al estudio…)
con lo que puede que, aunque quieras estudiar una carrera universitaria, no
puedas costeártela. Si tu situación económica no es mala puedes cursar tus
estudios en las universidades privadas pero, otra vez toca rascarse el bolsillo,
con lo que serás más pobre y, por supuesto, de no poder costearte estudios
privados tendrás muchas menos oportunidades de acceder a un empleo decente
cuando ingreses en el mercado laboral. Un mercado laboral que, dicho sea de
paso, estará caracterizado por los bajos salarios ya que gobernarán partidos
muy proclives a estas prácticas, bajadas de impuestos a los más ricos y
salarios de miseria para los más pobres. Neoliberalismo que se llama, las ideas
económico-políticas que abrazan y ponen en práctica ciertos partidos políticos
y que se basan en privatizaciones y reformas estructurales con el fin de terminar
o reducir al mínimo el estado del bienestar y el sistema de relaciones
laborales apoyado en la negociación colectiva entre las empresas y los
sindicatos. No hay que tener muy buena memoria para saber que esto ya se ha
hecho en España durante algunos gobiernos democráticos y se seguirá haciendo,
no lo dudes.
Si
eres pensionista verás congelada tu pensión o con subidas mínimas anuales, probablemente
del 0,25 por ciento, con lo que paulatinamente serás más pobre y por ende más
vulnerable.
Se
recortará la ayuda a la dependencia y tendrás que pagar por el cuidado de tus
mayores. Otra vez serás más pobre.
Recortarán
las ayudas por desempleo y las limitarán en el tiempo de duración, con lo que,
si no encuentras trabajo pronto te verás también mucho más pobre.
Por
supuesto se recortará también en convocatorias de empleo público, menos
guardias civiles, menos policías nacionales, menos celadores, menos médicos y
enfermeras, menos funcionarios en general… con lo que tu vida será bastante más
difícil. Al haber menos policías y guardias civiles también habrá menos
seguridad ciudadana. Y al haber menos funcionarios las instituciones del Estado
funcionarán bastante peor.
En
fin, eso que llamamos el estado del bienestar se verá drásticamente cercenado y
la pobreza de muchos se verá ensanchada y aumentada. La desigualdad social será
la característica principal de un sistema a todas luces injusto e insolidario.
Por cierto, aquellos políticos causantes de tu pobreza te dirán que si eres
pobre es porque no te has esforzado lo suficiente. ¡Para mearse y no echar gota!
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“Desde la década de
1980, el sistema impositivo ha enriquecido a los ganadores de la economía de
mercado y ha empobrecido a quienes obtenían pocas recompensas del crecimiento
económico”. (Emmanuel Saez y Gabriel Zucman en su libro «El triunfo de la
injusticia».
No hay evidencias de que
las rebajas de impuestos influyan en la tasa de crecimiento a largo plazo. Lo
que sí hay son estudios que demuestran que las bajadas de impuestos que
benefician al 10% más rico no producen un crecimiento significativo del empleo
y de los ingresos, mientras que las bajadas de impuestos para el 90% inferior
sí lo hacen. (Esther Duflo y Abhijit Banerjee, premios nobel de economía en su
libro « Buena economía para
tiempos difíciles».