Y
la noche en forma de coronavirus cayó sobre la Tierra y lo cubrió todo de
tinieblas.
Y llenó de muertos muchos rincones de este bendito planeta.
Y hubo otros muchos que se vieron abocados a la desesperación viendo con impotencia su mundo resquebrajarse.
Y el dolor se adueñó de sus vidas y no les quedó nada, solo caos y desolación.
Y el virus quebró sus proyectos y rompió sus esperanzas.
Y el virus les quitó el pan y la sal y las ropas conque se vestían.
Y llenó de desolación y de hambre un mundo en el que un día muchos podían comer.
Y la felicidad de mucha gente la trocó en tristeza y pesadumbre.
¿Dónde queda la vida que conocíamos?
En unos pocos meses el virus ha dejado en muchos, miedo y desdicha, llanto y amargura. Ya no les queda nada, solo les queda la sombra de su mundo desangrado.
Y la humanidad contiene el aliento a la espera de una vacuna que nos haga doblegar al enemigo y ganar al fin esta guerra… con demasiados daños colaterales.
¡Ojalá se puedan reparar algún día y la esperanza vuelva a iluminar a aquellas personas que perdieron el sustento por el camino!
¡Por favor Dios, Amén!

Por desgracia esto a sucedido cuando pensábamos que éramos invencibles.
ResponderEliminarDe esto nos queda aprender, que una cosa microscópica nos puede hacer mas daño que un gigante. Y que el dinero solo da parte de felicidad, porque muchos que tenían mucho dinero no les a valido para nada y si te miraban por encima del hombro.
Con esto no quiero decir nada, solo que ay que ser humildes con la gente y ayudarnos los unos a los otros siempre, así si nos pasara algo parecido otra vez estaríamos mas unidos.
eltodopoderoso
Me temo que de esta pandemia saldremos igual de idiotas que éramos antes.
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