Yumys Galaxy nació como un pequeño refugio en medio del ruído del mundo. Aquí guardo pensamientos, emociones y fragmentos de vida que, de otro modo, se perderían en el olvido. No busco popularidad ni aplausos; busco, sencillamente, expresar mi lado más personal e íntimo, porque en cada palabra dejo una parte de mí. Este espacio no pretende convencer, solo compartir lo que soy, lo que pienso y lo que siento. Solo eso.
martes, 27 de septiembre de 2011
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Autodidacta, cultivo todas las ciencias y las artes; en especial la astronomía, la literatura, la filosofía y el cine.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Orgullos y otras ínfulas
Autodidacta, cultivo todas las ciencias y las artes; en especial la astronomía, la literatura, la filosofía y el cine.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Los dineros de sus Señorías
Autodidacta, cultivo todas las ciencias y las artes; en especial la astronomía, la literatura, la filosofía y el cine.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Amaneceres Marineros
Contemplando el mar desde la terraza de la
habitación del hotel, apuro mis últimos días de vacaciones. Luego vendrán la
rutina y la monotonía del día a día.
Es temprano y la calma impera. El sol apenas asoma tímidamente y sus rayos reverberan como diamantes sobre las tranquilas aguas del Mediterráneo, que luce como un espejo.
El trino de las golondrinas y de los gorriones se mezcla con el graznido característico de las gaviotas, mientras las olas rompen contra la playa en un ciclo sin fin.
Una ligerísima brisa mueve las hojas de las palmeras que bordean el paseo marítimo. La playa permanece vacía de sombrillas y bañistas, sumida en una extraña soledad. Solo dos pescadores aficionados, apostados sobre el espigón, con sus cañas —quizá recién compradas— lanzan sus anzuelos a las tranquilas aguas intentando que pique algún pez y, si la suerte les acompaña, más tarde enseñarán ufanos sus capturas a amigos y familiares.
A unos cientos de metros de la orilla, tres pequeños barquichuelos lanzan sus redes en busca del ansiado pescado. Mucho más lejos, recortado sobre la línea del horizonte, un barco de mayor calado navega paralelo a la costa rumbo a poniente.
La sola contemplación de estos amaneceres junto al mar relaja mis sentidos y me llena de paz y de sosiego. Más adelante los recordaré con agrado y, sin duda, su evocación me ayudará cuando la rutina y, quizá, la melancolía se apoderen de mí durante los días grises del largo invierno.
Autodidacta, cultivo todas las ciencias y las artes; en especial la astronomía, la literatura, la filosofía y el cine.



