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domingo, 1 de diciembre de 2013

Reflexiones sobre la reencarnación

reencarnacion

La muerte, la última frontera, la frontera que nadie quiere traspasar y sin embargo, una frontera que todos, tarde o temprano, no tendremos más remedio que cruzar. Hagamos lo que hagamos la muerte nos llegará a todos sin excepción. Pero ¿qué hay detrás de la muerte? ¿Hay algo o por el contrario nos abocamos a la oscuridad eterna y al no ser por los siglos de los siglos?

¿Es posible que nuestra esencia, aquello que nos hace sentir y pensar, aquello que rige nuestras emociones se pierda para siempre? Si esto fuera así la vida tendría poco sentido. Si todo acabara con la muerte independientemente de si has disfrutado de la vida o por el contrario has pasado calamidades y padecimientos ¿tendría sentido, acaso sería justa? ¿Es que da lo mismo haber sido una persona, altruista, solidaria, honrada, íntegra, que una persona egoísta, fanática, usurera, explotadora, corrupta, inmoral, intolerante? ¿Es que los tiranos, que han masacrado pueblos enteros, que han vivido a cuerpo de rey a costa de los demás no han de pagar sus tropelías? ¿Es que todo se rige por el azar?
 
Me niego a aceptar tal posibilidad y me niego a creer que esto sea así porque si lo fuera, entonces la frase tan manida de “la vida es una mierda”, alcanzaría todo el sentido con que la gente la pronuncia.
 
El Universo evoluciona y todo en él está en constante evolución entonces ¿por qué nosotros íbamos a ser diferentes? Es por eso que creo en la reencarnación porque como decía Pitágoras: “Necesitamos muchas vidas, revestirnos de múltiples cuerpos, nacer y morir y volver a nacer muchas veces para llegar al fin último de la perfección que es el que los dioses nos reservan. Esta ley de vidas sucesivas da la adecuada explicación a todas las desiguales manifestaciones de nuestra existencia”. Esta reflexión del gran filósofo griego la comparto en su totalidad.
 
Existen muchas teorías que hablan sobre la reencarnación y que pretenden explicarla, aquellas que dicen que la reencarnación no es un premio sino un castigo, que estamos aquí para ir más allá de la dualidad, de la vida y de la muerte, para llegar a la Superconsciencia.
 
Dicen esas teorías que el alma necesita reencarnarse porque en una nueva existencia debe pagar los pecados cometidos en la presente vida, o recoger el premio de haber tenido una conducta honesta. El alma está (dicen esas teorías) en continua evolución. Y las sucesivas reencarnaciones le permiten progresar hasta alcanzar la perfección. Entonces se convierte en un espíritu puro, ya no necesita más reencarnaciones, y se sumerge para siempre en el infinito de la eternidad. Esta ley, que obliga a reencarnarse en un destino inevitable, es la llamada ley del “karma”. Para esta doctrina, el cuerpo no sería más que un envoltorio caduco y descartable que el alma inmortal fabrica por necesidad, y que una vez inservible deja de lado para fabricar otro.
 
Pero una cosa es lo que dicen esas teorías, y otra muy distinta son los hechos y hallazgos contrastados.
 
Entre los años 1966 y 1971, el médico, bioquímico y psiquiatra canadiense Ian Stevenson recorrió África, Alaska, Europa, India y América del Norte y del Sur, en busca de esas pruebas sobre la reencarnación.
 
En un margen de unos 40 años, Stevenson estudió cerca de 3.000 casos de niños que presentaban signos de haber vivido otra vida anterior, en muchos de estos casos, los infantes recordaban perfectamente como habían vivido, dónde y cómo habían sido las circunstancias de su muerte, ofreciendo localizaciones, nombres, e información específica. Más allá de cualquier fantasía, los datos ofrecían coherencia, se podían estudiar y contrastar con otros. En ocasiones, el niño era llevado hacia la familia a la que había pertenecido en su vida anterior. En otros casos, los niños que aseguraban haber muerto de forma violenta, presentaban marcas en el cuerpo que coincidían con la forma en que habían sido heridos mortalmente.
 
En fin, sea como fuere creo que la vida es mucho más de lo que vemos, sentimos y percibimos, que como dicen las diversas teorías sobre la reencarnación estamos aquí para evolucionar, y eso solo se consigue a través de vivir muchas vidas porque una sola no es suficiente para alcanzar la perfección espiritual y el pleno desarrollo evolutivo, solo entonces seremos libres de la pesada carga que supone tener que volver a reencarnarse una y otra vez y conseguiremos al fin liberarnos de las ataduras terrenales que nos cercenan y aprisionan.
 
Por otro lado y desde un punto de vista más existencial, no podéis negarme que la reencarnación resulta una creencia bella y esperanzadora. Porque nos consuela ante la aterradora perspectiva de desaparecer definitivamente después de la muerte y porque vivir una sola vida también sería algo injusto, mientras que si consideramos la reencarnación como algo real tendríamos la posibilidad de, paulatinamente y a través de diferentes existencias, ir puliendo y perfeccionando todos los errores y defectos que todos y sin excepción tenemos.


Marco Atilio











7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola paco no se sí te llegara porque tu sabes q yo soy muy torpe paras estas cosa, pero esta vez cuando he leído el artículo, estaba en Zaragoza,anoche, no podía pasarlo por alto y esta noche que tengo más tiempo me he atrevido a volver a intentar a escribir en tu bloc espero que esta vez acierte, lo de escribir no es lo mío , tu lo sabes soy perezosa, y si además se pierde, apaga y vámonos, bueno al meollo, paco, querido amigo, de verdad que crees en la reencarnación? De verdad piensas que tus hijos o uno de ellos puede ser el destripador o cualquier otro asesino en serie o un terrorista despiadado?
Tu crees de verdad q cuando Dios creo el mundo, el hombre, en su infinita sabiduría, permite q una persona despiadada, cruel, violenta, sanguinario, se va a reencarnar porq ha sido perverso, para que? Para q siga haciendo daño y siga asesinando y que cada asesino que muere o que lo condenan a muerte del mundo entero vuelve a vivir para seguir matando, y haciendo daño, una y otra vez así durante siglos y milenios , esto no acabaría en la vida, la tierra estaría poblada de asesinos y de malas personas y esos se reencarnarían más que nadie porque tendrían más que pulgar que las buenas personas, esto, esta vida si que sería entonces el infierno, tu crees que tu niño cuando era un tierno infante era la reencarnación de otra persona? De quien? de alguien terrible quizás? Tu no eres el que educa a tu hijo? Ni el que le infunde los buenos valores? El esta influido por las vivencias de otra persona? Aunque sean vivencias horribles?
Yo estoy segura que eso no puede ser, es imposible, es cierto q cada persona tiene una vida que vivir y no es justo que todo el mundo tenga la misma recompensa al final y uno es un tirano y al final se arrepiente no puede ser igual que alguien que ha vivido una vida recta y justa.
Nosotros creemos en la otra vida y hablamos de los distintos mundos de Dios me explico, cada uno tiene su vida y la vive como quiere, puede ser justo o un tirano cada uno es responsable de sus actos, y luego al final cuando muere irá a un nivel distinto según halla vivido en esta por eso los otros mundos de Dios, distintos planos, un alma es feliz cuando se reúne con su creador, cuando está más cerca de el, y esta vida es para el Progreso espiritual, según el desarrollo que cada persona halla logrado podrá estar más cerca de su creador o más alejada y podrá ser más feliz o no según la vida que halla llevado.
Es como un feto antes de nacer la misión de la vida del feto es desarrollarse, bien y totalmente, cuando concluye y se ha desarrollado nace, si no se ha desarrollado o no llega a nacer o muere porque ha nacido antes de tiempo, o porque no se ha desarrollado bien y muere porque no esta preparado para esta vida, y los que nacen y no se han desarrollado lo suficiente nacen con anomalías porque hay parte q no se han acabado de desarrollar o están deficientes y pueden vivir pero con las limitaciones de cada uno, pues esto es algo parecido en esta vida y en la siguiente, según el desarrollo de tu alma así tendrá la otra vida da igual que te arrepientas en el último momento, sí has tenido una vida de maldades, lo pagaras, siempre lo pagas.
Bueno estoy aquí dilucidando con la mente algo obnubilada a altas horas de la madrugada y no se ni lo que he escrito te iba a hacer un pequeño comentario y al final me he disparado, cuando vuelva si quiere hablamos, de este tema o de otros sí te Apetece, te dejo y dejo de decir disparates un abrazo
yuli

E.E.C. 49 dijo...

Desde el punto de vista espiritual, considero que al morir el cuerpo (materia), se transforma en energía que se une a la del resto de la naturaleza y da origen a otro tipo de vida menos evolucionado (larvas, gusanos, etc.); en tanto que nuestra alma en sus diferentes etapas o escalas, también se descompone o se transforma pero en forma muy diferente a la materia; la escala más importante del alma (el espíritu), se transforma según como se haya comportado el alma en su conjunto en este plano terrenal y, por tanto, evoluciona o involuciona. Pero, Cómo evoluciona?; sencillamente subiendo a otro plano de existencia o ascendiendo siempre en la búsqueda de nuestro Dios Padre (Corona Suprema); y, Cómo involuciona?, bueno regresando el espíritu a un estado inferior de existencia para terminar de purgar los pecados del Alma; es decir, vuelve a este infierno para terminar de purgar todos sus errores y desmanes atentatorios contra Dios. Pero, cada ser, es una individualidad en su materia y en su espíritu; ya que su información anterior, se pierde al ser sometido a la Justicia Divina.

Anónimo dijo...

Creo que cuando morimos dejamos de existir para siempre. Los átomos de nuestro cuerpo se transformarán en otra cosa y ellos sí que seguirán viviendo por la famosa ley de la materia, aquella que dice que la materia ni se crea ni se destruye solo se transforma. Ahora aquello que fue nuestro ser individual no será otra cosa que un pedazo de podredumbre que se irá descomponiendo por los siglos de los siglos. Es mi opinión.

Marco Atilio dijo...

Hay opiniones y creencias para todos los gustos lo mismo de respetables todas ellas. La reencarnación es más bien una cuestión de fe a pesar de que haya "pruebas" de su veracidad. Yo particularmente sí creo en ella, además, me gustaría que fuera verdad porque entonces la idea de la muerte desde nuestra visión más humana no sería tan desesperanzadora. Si os paráis a pensar tiene bastante lógica la idea de evolución, evolucionar para mejorar, para alcanzar la perfección. Es un concepto bastante sensato para entender la existencia del ser.

E. María de Graná dijo...

No sé si existirá la reencarnación o no, yo por mi parte diré que ya está bien con la vida que me ha tocado vivir que no ha sido un camino de rosas precisamente, así que la idea de volver a vivir otra vida y a sufrirla no me llena de alegría precisamente. No me extraña que la reencarnación sea para el alma un castigo y no un premio. Yo personalmente tengo bastante con esta vida y como ya he dicho no me seduce nada tener que volver a reencarnarme.

Marco Atilio dijo...

Sin embargo el alma necesita evolucionar, al menos eso es lo que yo creo. La idea de reencarnarse es para el alma una prueba dura porque es muy posible que el infierno del que se habla sea el tener que vivir una y otra vez hasta alcanzar el grado máximo en la evolución de cada uno. Es posible que en otra vida la cosa te vaya mucho mejor que en esta. Expiamos nuestras posibles culpas por medio de la reencarnación así que si en nuestra vida nos hemos movido desde el respeto por los demás, la tolerancia y el altruismo no creo que en otra hipotética vida que tuviéramos vayamos a pasarlo "tan mal" como lo pudiéramos pasar en nuestra existencia presente. O a lo mejor recibimos el premio de la no reencarnación porque hayámos llegado al grado máximo de pureza requerido para no tener que vivir más vidas.

E. María de Graná dijo...

Si eso es así, a mí no me gustaría reencarnarme.

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