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BIENVENIDOS A YUMYS GALAXY

viernes, 26 de enero de 2024

Ocurrencias musicales

A veces uno se sorprende con las ocurrencias de la gente. En ocasiones, tales ocurrencias me hacen soltar una carcajada ante el ingenio, la gracia, la agudeza… (llamadlo como queráis) que destilan algunas personas.

Buena prueba de ello me lo encontré hace unos días navegando por Internet. No buscaba nada en concreto, solo paliar mi puntual aburrimiento.

Me topé con una página web llamada savethetemazo.org en la que publicaban algunas curiosidades sobre la música. Titulaban el artículo «15 curiosidades sobre la música que no conocías». En él revelaban esas 15 curiosidades, algunas de ellas bastante sorprendentes. Pero fue la última de esas curiosidades la que si cabe más me sorprendió. Literalmente la curiosa información rezaba así:

«Y para terminar… ¿Sabéis que al descargar la cisterna del W.C., en la mayoría de los inodoros, da un Mi bemol?».

A propósito, indagando en Internet descubrí que esto parece ser sorprendentemente cierto. Sea como fuere, el caso es que esa curiosidad recibió una serie de comentarios, algunos de ellos ciertamente graciosos y con los que me reí a carcajadas porque los encontré bastante ocurrentes.

Aquí tenéis tres ejemplos:

«Acabo de poner el afinador en el váter y es verdad!! Mi bemol!!!»

«A mí me sale sol sostenido, creo que es porque tengo piedras en el riñón».

«Es verdad a mí cagando me ha dado varias notas, cuan do he sol tado mi mojón re tumba el re trete».

En fin, yo los encuentro muy ocurrentes y de paso, transformaron mi aburrimiento en, al menos, un aburrimiento hilarante. No sé si vosotros los encontráis graciosos, aunque, como yo, pudiera ser que sí.

viernes, 24 de marzo de 2023

Separación de números de más de tres cifras

 

Quizá no sepas que los números de más de tres cifras se separan con espacios en lugar de con puntos. Probablemente, y me incluyo también, estamos escribiendo esos números de más de tres cifras de manera inadecuada desde prácticamente siempre. Yo confieso que se me hace muy raro no separar las cifras con un punto, de hecho, y a pesar de que la norma la conozco desde hace tiempo, lo sigo haciendo todavía.

Pero veamos lo que dice la RAE al respecto:

«El uso del punto para separar números de más de tres cifras no es correcto, ya que también sirve para marcar los decimales. La forma de escribirlo es usar un espacio para separar los bloques de tres cifras. Para separar los bloques de la parte entera de una cifra solo puede usarse un espacio, que, por lo general se omite en los números de cuatro cifras: 10 000 personas, 4514 páginas.  Esta regla procede de una norma establecida por la Oficina Internacional de Pesos y Medidas en 1948».

La FundéuRAE corrobora lo que dice la RAE:

«Tanto las normas internacionales (ISO 80000 y SI) como las Academias de la Lengua establecen que los grupos de tres cifras se separan con espacio, no  con punto ni con coma, por ejemplo 10 000 (también se puede prescindir del espacio: 10000). El punto, así como la coma, solo sirve para marcar los decimales».

Así pues, queda meridianamente claro que no hay que usar el punto para separar números de más de tres cifras. En todo caso, el escritor y académico Arturo Pérez Reverte dio también su opinión al respecto y he de decir que estoy totalmente de acuerdo con sus palabras:

«No se trata de opinar. Yo utilizo los puntos de toda la vida. Otros, gente docta, no lo hacen. Cada cual actúa según sus conocimientos, actividad y necesidades. Las mías no son las de un matemático, sino las de un escritor».

En definitiva, a pesar de que, según los especialistas esté mal escrito, yo seguiré utilizando el punto para separar los números de más de tres cifras. ¡Punto!

jueves, 8 de septiembre de 2022

El triunfo del odio

 

El autor del precioso poema que veréis a continuación fue asesinado por los fascistas el 18 de agosto de 1936, y su cuerpo fue arrojado a una fosa común sin identificar, en algún lugar del camino de Víznar a Alfacar, en la provincia de Granada. Con este repugnante crimen privaron al mundo del arte y la creatividad de un escritor excelso, dejando huérfana a la literatura universal.

¿Adivináis de quién se trata? Cierto, del gran Federico García Lorca, víctima del fanatismo más exacerbado de unas gentes que llevaban por bandera el odio, la injusticia y la intolerancia, y que sumieron a España en cuarenta años de atraso y el oscurantismo más absoluto.

Lamentablemente, a pesar del tiempo transcurrido, aún quedan demasiados rescoldos de aquel tenebroso pasado.

Este es el poema del insigne escritor granadino:

Romance de la luna luna 

 (Federico García Lorca) 

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
 
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
 
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
 
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
 
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
 
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
 
¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
 
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

jueves, 7 de octubre de 2021

Mensaje grouchiano

 

A veces yo mismo me sorprendo de las cosas que puedo llegar a decir y/o escribir. Cosas surrealistas que me provocan una sonrisa y acaso una expresión de asombro.

Tengo varios ejemplos de ello pero el más reciente es este mensaje de whatsapp que le escribí a Isabel mientras la aplicación permanecía colgada hace unas cuantas fechas. Se lo escribí para que cuando la aplicación volviera a estar operativa pudiera leer esta perorata grouchiana en mi noble intento de arrancarle una sonrisa. Le escribí lo siguiente:

«¡Oh esposa mía! Estamos desguasados, así que este mensaje te llegará luego…, después…, más tarde.

¡Oh mi esposa adorada! ¡Quisiera decirte tantas cosas que no sé por dónde empezar! Y como no sé por dónde empezar pues… mejor no empezar. Te lo diré más tarde, cuando tenga tiempo, cuando sepa por dónde empezar.

Lo siento amor mío que no sepa por dónde empezar. ¿Lo sabré algún día? 

¡Sí y mil veces sí!

Es que uno ya piensa más despacio, compréndelo bollete tierno.

¡Voto a Dios que sois osada!

Bueno, no te lo tendré en cuenta mi tierna corderuela.

¡Adiós, adiós! No te apenes mi pequeña mariquita. Volveré a volar junto a tu grácil figurilla.

Bye bye mi tiernecito croissant. Cuando volvamos a tener guásah te diré todo lo que ahora no me sale.

¡Es que no me acuerdo de lo que tengo que decir cervatuela! 

¡Y yo qué culpa tengo!

¡Adiós, adiós! 

¡Arrivederci!».

En fin… sin comentarios.


miércoles, 29 de septiembre de 2021

Guarrini

 

Cuando uno va a disfrutar de una buena comida en un restaurante, acompañado de la familia, lo que menos espera ver es a un individuo luciendo, sin el menor recato, literalmente medio culo.

Es lo que ocurrió hace pocas fechas en las que decidimos salir a comer en un conocido restaurante.

Estábamos degustando unos sabrosos entrantes cuando en la mesa de al lado se sentaron otros comensales, un matrimonio joven con una niña pequeña y otra pareja de más edad.

Este individuo al que me refería al principio era un hombre joven, de unos treinta y tantos años que una vez que se sentó en la silla, lo hizo de lado (de media anqueta como diría mi padre) de forma que nos daba la espalda. Al mirar sin mirar a mi alrededor, no pude por menos que fijarme en aquel ejemplar que exhibía, sin el menor pudor, medio culo con su correspondiente raja ya que los pantalones se le habían bajado cual fontanero arreglando una cañería.

«Guarrini», así lo llamaremos, ajeno a nuestras miradas, las de mi mujer, las de mi sobrina, mi nuera y en fin, las de todos los que nos encontrábamos contemplando el repulsivo espectáculo y que no dábamos crédito a lo que veíamos, nos obsequió con la imagen de sus nauseabundas nalgas durante un tiempo considerable.

Para más inri, haciendo honor a sus modales porkinianos, «Guarrini» se quitó la mascarilla y la dejó encima de la cuchara, el tenedor y la servilleta. Todo en una repugnante mezcolanza.

En fin, un espectáculo espeluznante el que nos ofreció el tal «Guarrini», prototipo de los personajes más impúdicos, puercos y sonrojantes que puedan campar por estas nuestras tierras patrias.

¡Con lo rica que estaba la pitanza!

NOTA: La imagen que ilustra el artículo no es del tal «Guarrini», es una imagen descargada de Internet, pero sin duda refleja muy bien el espectáculo que nos ofreció aquel personaje porkiniano.


domingo, 23 de diciembre de 2018

Feliz Navidad 2018

MARCO ATILIO OS DESEA UNA FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO AÑO 2019.

martes, 27 de diciembre de 2016

FELIZ NAVIDAD 2017


viernes, 1 de enero de 2016

Feliz 2016


Marco Atilio os desea que el año que comienza sea aquel en el que vuestros sueños e ilusiones se hagan realidad. Que se vislumbre un futuro prometedor para los que ahora no lo tienen y que encuentren durante este 2016 un horizonte lleno de esperanza.

¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

Marco Atilio
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