BIENVENIDOS A YUMYS GALAXY, EL RINCÓN DE MARCO ATILIO.

lunes, 31 de agosto de 2015

El tributo

El Tributo

Hoy me he acordado una vez más (lo hago con frecuencia) de mi abuelo Marcos, un hombre del campo y, sin embargo, cultísimo. Y no digo que las personas que se dedican a la agricultura no sean cultas, no, nada más lejos de mi intención, pero no es la norma, como mi experiencia me ha demostrado al tratar con muchísimos de ellos que por estas tierras jiennenses abundan mucho los agricultores.
 
Pero a mi abuelo Marcos le gustaba leer, y toda esa sabiduría, toda esa cultura que tenía la encontró en sus libros. En sus muchísimos libros. 
 
Él fue el que me inculcó mi afición por la astronomía, y lo hizo durante aquellas noches de verano cuando me quedaba a dormir con él en la pequeña “choza” que construía como refugio para guardar su campo de melones y evitar que se los robaran; y  juntos mirábamos la magnificencia del misterioso y bello cielo estrellado mientras mi abuelo me descubría los nombres de las constelaciones, de las estrellas y de los planetas.
 
De él también me viene mi afición por la lectura. Aunque yo era bastante pequeño, me acuerdo de ver a mi abuelo Marcos leerle en voz alta, con suave y cálida entonación, a mi madre, a mis tías, a alguna vecina… Guerra y Paz, Los miserables, El Conde de Montecristo… En las frías tardes del largo invierno o tal vez en las cálidas noches del verano.
 
Me hubiera gustado compartir con él muchos más secretos, pero las circunstancias hicieron que viviéramos en pueblos separados desde mi etapa adolescente y no siempre era posible estar junto a él. Lo veía de cuando en cuando, pero no con la asiduidad que me hubiera gustado. 
 
Recuerdo que en una de mis charlas con él, me comentaba que por el hecho de nacer debíamos pagar un tributo y este no era otro que la muerte, ese era el tributo que nos exigía la vida… ¡La muerte! Sabias palabras, porque todos y cada uno de nosotros tendremos, tarde o temprano, que pagar ese tributo. Parece una reflexión de “Perogrullo” y sin embargo no lo es. Al menos a mí no me parece que lo sea.
 
Bueno, como homenaje a mi querido abuelo Marcos, aquí os dejo un poema que escribí hace algún tiempo y que es, en parte, alegórico a aquellas reflexiones de mi abuelo. Lo titulé “El Tributo”. Es este:
 
 
Una casa en las afueras
de un pueblecito andaluz,
estrechas calles y aceras
entre la sombra y la luz.
 
Sentado junto a la puerta
en las tardes de verano,
una mirada incierta
y su bastón en la mano.
 
Manos por los años arrugadas,
tranquilo gesto y sereno,
las mangas arremangadas
de su camisa de invierno.
 
Solo con sus soledades
pensaba pasada gloria,
en su vida de verdades
rebuscando en su memoria.
 
El abuelo en un escaño
de vez en vez se sentaba,
del viejo parque el escaño
el único que quedaba.
 
Desde allí mira la gente
con su vivencia azarosa
y pasaba por su mente…
"¡en mis tiempos era otra cosa!"
 
En los días de invernada
se arrebujaba en la lumbre,
una historia relataba
como era su costumbre.
 
Así la vida pasaba
lleno de monotonías,
su existencia se apagaba
quemando sus energías.
 
El abuelo meditaba...:
"¡nadie en el mundo es eterno!"
y una esperanza abrigaba:
"¡con suerte paso este invierno!"
 
"El tributo de nacer
todos hemos de pagar,
llegamos a la vejez
la muerte viene detrás".
 
Era frase del abuelo,
que un buen día se marchó,
ahora estará en el cielo,
su tributo ya pagó.
 
Marco Atilio








































































lunes, 17 de agosto de 2015

Algunas pinceladas sobre mí

Sobre mí

Esta entrada es una sugerencia de un amigo que me preguntaba por qué no hacía un post contando algo sobre mí. Así, la gente que visitara el blog, sabría quién hay detrás de todas las historias que lo contienen.
 
Aunque en Yumys Galaxy hay una pestaña titulada “Sobre mí” y al pulsar con el ratón sobre ella tenéis algunos datos sobre el autor del blog, según mi amigo son datos muy escasos y la gente agradecería algunas explicaciones más amplias referentes a mi humilde persona.
 
Bueno, pues le voy a hacer caso a mi amigo y, con la mirada crítica de Isabel y de uno de mis hijos, voy a intentar desgranaros brevemente quién es y qué piensa el autor de Yumys Galaxy.
 
A riesgo de parecer redundante, ya que en muchas de mis entradas podréis obtener información sobre mi visión de la vida y de la sociedad en que me muevo, aquí os dejo un retrato breve sobre mí compendiado en una misma entrada:
 
**********
Me llamo Marco Atilio, ¡uy no! Perdonad el lapsus. Me llamo Francisco y soy una persona corriente, una persona nada especial, de las que hay muchas por ahí. Esto es una verdad que no puedo negar lo cual no quita para que tenga una gran autoestima como me inculcara mi padre, que una cosa no quita la otra.
 
Soy una persona rica en los tesoros más sencillos, humilde, autodidacta y muy amiga de sus amigos.
 
Me irritan profundamente el cinismo, la envidia, la injusticia y la hipocresía de algunas gentes, no soy capaz de soportar estas manifestaciones de las miserias humanas.
 
Tengo un gran sentido de la moral, no sería capaz de hacer cosas que atenten contra mi escala de valores como robar, engañar a nadie, aprovecharme del esfuerzo de otros. En este sentido creo ser una persona bastante íntegra y con un gran sentido de la justicia. Valores todos ellos que he intentado inculcar a mis hijos y educarlos para que respeten a los demás y sobre todo para que sean honestos y amantes de la justicia y las buenas formas.
 
Me esfuerzo cada día por hacer felices a todos los que me rodean, esto es algo bonito por lo que luchar y una meta que conseguir en la vida. Porque no es lo mismo que te recuerden maldiciéndote que con una sonrisa en los labios.
 
Pienso que la vida es mucho más de lo que vemos, por eso creo firmemente en la reencarnación. Y creo que en este mundo estamos solo y exclusivamente para evolucionar y hasta que no alcancemos un grado superior en nuestra evolución seguiremos reencarnándonos cuantas veces sea necesario. Y que según nuestro comportamiento terrenal, evolucionaremos hasta un estrato superior o por el contrario involucionaremos hasta un estrato inferior en nuestra próxima reencarnación.
 
La familia para mí es muy importante, por eso valoro mucho las buenísimas relaciones que imperan en la mía. Tanto con mis padres a los que adoro, como con mis hermanas, con mis sobrinos, con mis cuñados, con todos ellos me une una relación muy especial, de amor, comprensión y respeto. Ellos me hacen feliz y sé que los tengo a mi lado siempre que los necesite.
 
Tengo la gran suerte de compartir mi vida con una persona admirable, dulce, tolerante y comprensiva de la que me enamoro todos los días. Fruto del amor entre Isabel y yo, la vida nos regaló dos hijos maravillosos que hacen que mi vida tenga sentido cada vez que nace un nuevo día.
 
Siempre me ha interesado mucho el mundo de la cultura por el cual he navegado a través de diversos medios tanto audiovisuales como escritos.
 
Cultivo prácticamente todas las ciencias y las artes ya que mi curiosidad, mi afán por aprender y adquirir conocimientos no tiene límites. Es por eso que una de mis aficiones favoritas es leer, porque pienso que en los libros se encuentra la sabiduría y el crecimiento personal. A lo largo de mi vida he leído muchos libros, muchos, pero muchos muchos. Libros que me han proporcionado una aceptable cultura a la par que me han hecho disfrutar de momentos inolvidables mientras los leía.
 
Y también me gusta escribir, plasmar sobre un papel mis emociones personales, mis opiniones y mis inquietudes es algo que vengo haciendo desde que era prácticamente un niño. A lo largo de los años y con el conocimiento adquirido a través de la lectura he ido perfeccionando mi estilo de escribir. Creo que no lo hago mal del todo, y no es que yo lo diga, lo dicen muchas personas que siguen mi blog asiduamente, a lo mejor hasta tienen razón. Algún día publicaré un libro…, luego…, algún día.
 
Por último decir que una de mis mayores ilusiones y que, por diversas circunstancias no he podido conseguir, ha sido la de haber estudiado una carrera universitaria. Me hubiera gustado muchísimo ser Licenciado en Filosofía y Letras, en Derecho, en Psicología, en Historia, creo que hubiera encajado bien en cualquiera de esas profesiones. Lamentablemente el transcurrir de la vida no me lo permitió. Una pena.
 
Marco Atilio

domingo, 2 de agosto de 2015

Malo malísimo

Traidor Tsipras

En materias de política me considero un librepensador, ni estoy afiliado a ningún partido político en concreto ni tengo ninguna idea preconcebida. Miro las cosas con capacidad crítica y, por supuesto, no pertenezco a la gran masa borrega. En un post anterior podéis conocer mi pensamiento en este tipo de asuntos. Dicho esto me gustaría compartir con vosotros alguna que otra reflexión sociopolítica.
 
Parece ser que aquellos que piensan que las cosas en política y en economía se pueden hacer de otra forma, no tienen cabida en esta Unión Europea de la señora Merkel. Se ha demostrado con las durísimas condiciones (una especie de venganza ante el pulso que los dirigentes del gobierno de Syriza habían echado a la Unión Europea) que se les han impuesto a los griegos a cambio de permanecer en la moneda única. La lástima de todo ello es que el primer ministro griego Alexis Tsipras haya traicionado el ideario con el que concurrió a las elecciones griegas de enero de 2015, en donde prometía a sus electores acabar con la austeridad que tanto daño había hecho a la sociedad griega más desfavorecida, aceptando esas duras condiciones y claudicando ante la señora Merkel, verdadera dueña de los destinos de la Unión Europea.
 
El señor Tsipras, no solo ha traicionado su ideario político, sino también a más del 60 por 100 de la población que votó no a las medidas de austeridad que se les exigían desde la Unión Europea en el referéndum que el mismo Tsipras convocó, recomendando por cierto, votar NO a tales medidas.
 
Desde los círculos más conservadores, se tiende a demonizar a partidos que se rebelan contra la austeridad, contra las políticas antisociales y contra la desigualdad que esta maldita crisis ha acentuado hasta extremos insospechados, sobre todo en los países del sur de Europa como Grecia, Italia, Portugal y, por supuesto España.
 
A esos partidos los tachan de populistas, de no tener ni idea de economía ni de cómo funciona la economía y de que las medidas que proponen no pueden ponerse en práctica porque no hay dinero para llevarlas a cabo. Los medios de comunicación conservadores no pierden oportunidad para criticar tales partidos y tachan a sus dirigentes de visionarios, de ir en contra del sistema y de querer dilapidar la “recuperación económica” que las medidas de austeridad está consiguiendo… para unos pocos (añado). 
 
Para los sectores más conservadores, esos partidos y sus dirigentes son los malos malísimos y ponen en práctica el discurso del miedo, proclamando que si se vota esas tendencias esto será el caos más absoluto.
 
Ante todo eso tengo que decir que si de lo que se trata es de luchar contra la desigualdad, contra las injusticias… Si de lo que se trata es de crear un mundo más solidario, en donde las rentas sean mucho más equitativas… Si de lo que se trata es de acabar con un modelo de sociedad en donde unos pocos lo tengan todo mientras otros muchos se desangran a chorros, entonces prefiero ser malo malísimo.
 
Quien diga que no se conmueve ante el sufrimiento de los demás es que no tiene corazón. Hay que ponerse en el lugar de los que esta maldita crisis ha dejado desamparados y sin recursos, solo entonces comprenderíamos que cuando no se tiene futuro ni esperanza y te estás ahogando en un río de miseria, te agarras al brazo de quien intenta sacarte de las turbias aguas de la desesperación.
 
Lo que hay que tener es más empatía con las personas y dejar de lado tanta hipocresía.
 
La intolerancia es el veneno que no nos permite crecer. Hay que desterrarla y pensar que no siempre es malo lo distinto, sobre todo si no permitimos ninguna oportunidad a lo diferente. Hay que juzgar a hechos consumados no a hipotéticos males, la mayoría probablemente infundados.
 
Ojalá y dentro de esos partidos “populistas”, haya gente que no se deje amedrentar por los poderes económicos que rigen los destinos de la Unión Europea, y lleve sus ideas de cambio y de una Europa mejor hasta el fin, no traicionando los principios con los que esos partidos políticos nacieron.
 
Ojalá no haya muchos Alexis Tsipras, de lo contrario todo este desatino en que se ha convertido la Eurozona y su política (con Alemania a la cabeza) de beneficiar al capital en detrimento del bienestar de las personas, no tendrá arreglo posible.
 
Marco Atilio











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