A
menudo recibo bonitos mensajes de WhatsApp (imágenes o videos) cuyo propósito
es el de fortalecer nuestra paz interior, el de ayudar a nuestro desarrollo
personal o también nos aconsejan sobre la mejor manera de afrontar los
problemas de la vida. La verdad es que
WhatsApp está lleno de estos mensajes. Vienen a decir que la vida puede
ser mucho más sencilla de lo que parece y que solo nuestra actitud ante la
misma puede hacer que veamos el vaso medio lleno o medio vacío.
Ciertamente... ¡la vida puede ser tan sencilla!
Lo
que ocurre es que estamos influenciados por tantos agentes externos que
gobiernan nuestra propia voluntad y que influyen, de manera a veces tan
dramática en nuestra propia vida, que a veces resulta difícil vivir esa
sencillez. Agentes de todo tipo: sociales, laborales, económicos, familiares…
pero que es difícil obviar ya que, de alguna manera, vivimos prisioneros de
ellos a lo largo de nuestra vida y en cualquier momento pueden alterar nuestra placidez.
Lo
que es cierto es que la forma de afrontarlos cambia de una persona a otra. Como
también es cierto que afrontar la vida en flashes positivos es la mejor forma
de gestionar nuestro día a día. Aunque, como humanos que somos, a veces
flaqueamos y nos puede la impaciencia, y puede que incluso se apodere de
nosotros cierta desesperanza; sobre todo cuando ocurren en nuestro entorno más
próximo situaciones complicadas que nos sacan de nuestra zona de confort.
La
vida es sencilla pero difícil a la vez. De nuestra actitud ante ella depende lo
complicada… o no, que resulte.
Creo
que por ahí pueden ir los “tiros”.