BIENVENIDOS A YUMYS GALAXY, EL RINCÓN DE MARCO ATILIO.

jueves, 9 de junio de 2011

Sueños

Sueños

Imaginaos por un momento tres compañeros, Isabel, Ana y Francisco, que trabajan “codo con codo” en una empresa textil. 
 
Existe entre ellos una especial complicidad, charlan, bromean y se ríen en las muchas horas que pasan juntos durante su jornada laboral. 
 
Ana se siente atraída por Francisco (al que considera mucho más que un compañero de trabajo) pero éste, ajeno a los sentimientos de ella, no puede sospechar que Ana esté locamente enamorada de él y la sigue tratando como a una buena compañera y amiga pero nada más. 
 
Ella le lanza mensajes subliminales siempre que tiene ocasión pero él (¡que tonto!) no logra captarlos. 
 
Ana no sabe muy bien qué hacer. 
 
¿Cómo conseguir que Francisco sepa de sus sentimientos? 
 
Por otra parte le da cierto pudor decírselo abiertamente a la cara pues no sabe si él, aunque sea un poquito, está interesado en ella. Estas incertidumbres la van a “matar” y por ello mantiene una terrible lucha interior de la que pronto da cuenta a Isabel.
 
Isabel le aconseja que se deje de prejuicios tontos y que le declare su amor cuanto antes, de esta manera saldrá de dudas definitivamente. Además, cabe la posibilidad de que Francisco también esté interesado en Ana y no se atreva a decírselo.

Ana le dice a Isabel que no es capaz de declararle su amor a Francisco cara a cara pero sí que podría escribiéndole una carta, aunque no sabe cómo expresar sus sentimientos por escrito.
 
Isabel cuenta a su marido (Marco Atilio) toda la historia y le propone que sea él el que escriba algo que sirva como declaración de amor de Ana hacia Francisco.
 
Fruto de esa sugerencia se me ocurrió este poema que titulé “SUEÑOS”. Si dio resultado o no lo dejo a la imaginación de los lectores, el poema es el siguiente:

 
¡Qué bonito sería Francisco
pasear por la vida de tu mano,
sentirte cerca y que me amaras,
sentir el calor de tus abrazos.
 
A veces busco y no te encuentro,
a veces busco y no te hallo,
oteo el horizonte de mis sueños
sintiéndote en mi alma tan lejano.
 
Y fabrico castillos en el aire
porque al fin soñar no cuesta tanto,
imagino mi vida con la tuya,
imagino mil historias a tu lado.
 
Compartir Francisco la existencia,
compartir el mundo y el espacio,
compartir las frías noches del invierno
y las cálidas tardes del verano.
 
Quizá tú me quieras como amiga,
pedirme que te quiera como hermano,
aunque soñar cuesta tan poco...
¡por favor, déjame soñar un rato!
 
Marco Atilio



































1 comentario:

Anónimo dijo...

Me ha encantado, de verdad. Eres todo un poeta. Enhorabuena.

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