BIENVENIDOS A YUMYS GALAXY, EL RINCÓN DE MARCO ATILIO.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Gracias Carmen



Mañana se cumplirá un año en que algunos de mis compañeros y compañeras del hospital me brindaron uno de los momentos más maravillosos de toda mi vida. Me organizaron una entrañable fiesta de despedida con motivo de mi jubilación (forzada por enfermedad) en donde Carmen, una de las enfermeras de mi querido servicio de quirófanos, me dedicó unas palabras que jamás olvidaré. Lo más bello que sobre mí haya dicho nadie en mis ya bastantes años de vida.

Desde el momento en que conocí a Carmen, hace ya muchos años, sabía que estaba ante una gran profesional, porque PROFESIONAL lo es con mayúsculas, como una montaña. Afortunado puede sentirse el enfermo al que Carmen preste sus eficaces cuidados. Porque todo lo que hace en su día a día hospitalario lo hace a conciencia, con rigor, con eficacia y con responsabilidad.

Su máxima prioridad es el enfermo, como debe ser. En esto estamos completamente de acuerdo porque los profesionales de la sanidad prestamos nuestros servicios por el bien del enfermo, para paliar su dolor en la medida de lo posible, para insuflarle confianza y, ¿por qué no?, para arrancarle una sonrisa que acaso le abstraiga, siquiera sea por unos instantes, de su padecimiento.

Por si fuera poco todo lo anterior, Carmen sabe expresar emociones como nadie. No creo que me aleje mucho de la realidad si digo que estoy ante una gran escritora. Una escritora de una sensibilidad ciertamente notable, que maneja el lenguaje con gusto exquisito y que sabe llegar a lo más hondo del alma con su ágil y fácil verbo.

¿Qué me recuerda? ¿Una balada? ¿Una puesta de sol? ¿El rocío de una mañana de primavera…? Y es que Carmen rezuma sensibilidad por los cuatros costados.

Siempre me ha llamado la atención su cultura, su refinado trato al lenguaje.

Como podéis observar os estoy describiendo a una mujer de categoría, y podéis darle a la palabra categoría toda su más amplia significación… ¡Acertaréis!

Pues bien, como he dicho al principio, esta compañera y amiga, en mi fiesta, me dedicó unas palabras que voy a transcribir a continuación. Pero antes tengo que deciros que algunas cosas de las que dice quizá no las entendáis, es normal, hay que conocer el contexto de nuestra mutua relación para hacerlo pero, no importa, la esencia de sus palabras sí que se entenderán perfectamente. El discurso que me dedicó es el que sigue:

“Mi querido y bien ponderado Sr. Jumillas, noble Marco Atilio, vuestra ilustrísima, que algún cargo Vaticano debe ostentar Vuesa Merced, pues está tan al día del santoral, vamos que ni el mismísimo Santo Padre sabe mejor que Vos en el Santo que vive y mucho menos los refranes asociados…

Currículum Vitae abultado el suyo Sr. Jumillas, queridísimo Paco nuestro, creador de ese grupo de WhatsApp delirante (por activo) que como no podía ser de otra forma bautizaste como “LOC@S DE ATAR”, porque sabes muy bien que “A veces hay que inyectarse fantasía para no morir de realidad” y que “El Amor y la Locura son los motores que hacen andar la Vida” y la tuya va de Amor. Pero sigamos con tu perfil.

Quizás desconozca el SAS, que no nosotros, que ha tenido en sus filas a un hombre prolífico, a un autodidacta, versado en numerosas materias, léase: Astronomía, Filosofía, Séptimo Arte, Informática, Deportes varios ¡claro que con mayor énfasis en el balompié!, Psicología aplicada, Tecnología también aplicada al preciso montaje de la Mesa de Tracción, perneras y demás útiles necesarios para el desarrollo y la correcta culminación de ese Trabajo tuyo que con tanto esmero y cariño has sabido realizar, en un día a día que a veces no te ha resultado fácil, pero has sido Querido Paco, esa persona que ha logrado hacer fácil lo difícil, como reza la frase en la pizarra del quirófano 5, donde has dejado como aportación inestimable, tus excelsos aforismos.

Has acudido raudo cuando se te necesitaba: ¡Paco! ¡Voy! Y ya venías… pero con la solución.

“Cambiar el mundo amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia”

No has traído y llevado pacientes, has acompañado a personas que pasaban por momentos delicados, momentos en los que el miedo y la angustia nos invaden y tú, has sabido gestionar esa situación con tu varita de prestidigitador, con tu palabra acertada y tu sonrisa tranquilizadora.

Has sido un Magíster, Antonia, tu última discípula (que te admira y quiere) y muchos, pueden dar fe de ello. Ejerciendo tu profesión con paciencia, elegancia, fino sentido del humor, respeto y con una lealtad inquebrantable al paciente.

Y has sido mucho más… (imposible de resumir), “porque el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”.

Pero entre todas las tareas de Amor (ya dije que en esto eras un Experto), hay una que resalta y esta obra es Tu Familia: Isabel, tus hijos David y Javier, tus padres, tu hermana… ahí Sr. Jumillas está tu éxito.

Gigante, Gladiator, Con un lugar en el SAS, La Misión y Los Horizontes de Grandeza y Solo ante el peligro, El hombre tranquilo, En los mejores años de nuestras vidas, con La Buena Estrella y Con la Prisa en los talones, En busca de la pernera perdida, ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, aunque hay Milagros Inesperados, Recuerda, Qué bello es vivir, porque el Viento se llevó la Psicosis y Los ataques de nervios, La guerra de las galaxias, Mejor imposible, Hablé con ella y de Aquí a la Felicidad.

Compañero, ¡Siempre nos quedará París! Continúa acompañándonos y ayudándonos, te necesitamos para saber a qué hora sale el sol, a cuál se pone; para comenzar la jornada con un paisaje espectacular y un Buenos Días en cualquier idioma e irnos a dormir tras la dura faena bajo un manto de estrellas, de Auroras boreales, de constelaciones cuyos nombres tan bien conoces. Sigue Trabajando en el Amor, una tarea en la que no hay jubilación posible.

Salud y Suerte Amigo y Compañero.”

¿Qué decir cuando uno escucha cosas como estas? Pues una gran emoción, como ahora que las estoy rememorando de nuevo. Y es que, por muchos años que pasen, siempre recordaré que en mi vida hubo una persona que me dedicó las palabras más bonitas que haya dicho nadie sobre mí.

Carmen, sinceramente…

 ¡GRACIAS…!

¡MI COMPAÑERA…!

¡MI AMIGA!

Marco Atilio

6 comentarios:

Juanca dijo...

Alguien que escribe algo de alguien es porque tiene buenas razones para hacerlo. Muy bonitas palabras que sin duda mereces Marco.

Marco Atilio dijo...

Gracias Juanca por tu comentario. No sé si merezco esas palabra o no, pero mi paso por el hospital ha dejado una profunda huella en mi corazón, porque me he rodeado de gente maravillosamente encantadora. Como Carmen.

Chabeli Gámez dijo...

Yo estuve presente y me pareció un discurso bonito, emotivo y hecho desde el cariño que te tienen todos tus compañeros y compañeras del hospital. También tu discurso fue emocionante. A ver si lo publicas en el blog.

Marco Atilio dijo...

Puede que lo publique algún día

Anónimo dijo...

Bonito homenaje Marco.

Marco Atilio dijo...

La verdad es que sí, gracias.

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