BIENVENIDOS A YUMYS GALAXY, EL RINCÓN DE MARCO ATILIO.

sábado, 13 de julio de 2013

La unión hace la fuerza

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A veces uno se encuentra con determinados individuos que al oírlos se te pueden poner los pelos como escarpias. Lo digo porque hace unos días, mantuve una “acalorada discusión” con una persona que defendía todo aquello que yo más odio: La explotación laboral, las medidas de austeridad, los salarios bajos, la insensibilidad hacia el dolor humano, el fraude fiscal por los grandes capitales, incluso la esclavitud laboral infantil.

Intenté rebatir sus (para mí y creo que para muchísima gente) lo equivocado de sus ideas, echando mano por ejemplo de la “Declaración de los Derechos Humanos” (a la que calificó de simples papeles) que en su artículo 4 dice: “Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas”.
 
En el artículo 23 párrafo 1 dice: “Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo”.

En el mismo artículo 23 párrafo 3 dice: “Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social”.
 
En el artículo 25 párrafo 1 se dice: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”.
 
No bastó con que le mencionara todos estos artículos de la “Declaración de Derechos Humanos”. Siguió escupiendo exabruptos incalificables siempre a favor de una misma idea y de un mismo pensamiento: la de defender a capa y espada al poderoso capital y a los capitalistas, a las políticas neoliberales de austeridad que tanto daño están haciendo.
 
Opté por “huir” de aquel energúmeno y de aquella situación, más si cabe cuando comprobé que le daban la razón algunas personas de las que se encontraban participando en el “acalorado debate”.
 
Antes de irme dejé claro que no era afín a tal o cual partido político y que no defendía a ninguno en concreto, que no me ilusionaban demasiado los partidos políticos que actualmente hay en España. Todo era cuestión de sensaciones, de sensibilidades, de emociones y no de dogmas preconcebidos. Lo que yo defendía era la honradez y la honestidad en los políticos, la sensibilidad hacia el dolor humano, la transparencia en los partidos políticos, la igualdad de derechos, la dignidad de las personas, los sueldos dignos que permitan vivir dignamente, la no explotación laboral, los impuestos equitativos (que paguen más los que más tienen y no al revés), una sanidad y educación públicas y universales, unas pensiones dignas, menos desigualdades sociales (que no exista la abismal diferencia que hay hoy día entre clases acercando los sueldos más bajos a los más altos) y, en definitiva, una sociedad en donde haya trabajo estable para que las personas puedan subsistir, para que tengan esperanza y fe en el futuro. ¿Hay algún partido que defienda todas esas ideas? Si lo hay a ese es al que votaré yo.

Me alejé de allí muy indignado y preguntándome cómo era posible que hubiera gente con tanta insensibilidad hacia el sufrimiento de las personas y cómo era posible que hubiera individuos tan radicalmente insolidarios, egoístas, insensibles y un sinfín de feos calificativos que vinieron a demostrarme una vez más el por qué España está como está, y es que ejemplares de estas características puede haberlos por miles. 
 
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Aún así, yo creo en España y en sus posibilidades, creo en la gente de este país y creo que algún día nos uniremos contra estas injusticias. Nos derribarán y nos volveremos a levantar. Intentarán acabar con nosotros y no lo conseguirán. Nos quitarán todos nuestros derechos y volveremos a conquistarlos. España es un país de gentes recias, acostumbradas a sufrir y a pelear aunque ahora parezca aletargada pero, al final, no me cabe la menor duda de que el pueblo, este bendito pueblo español acabará triunfando y derrotando a los que hoy nos quitan nuestro pan y nuestro bienestar. Gentes sin escrúpulos que, ajenos al dolor humano, intentan esclavizarnos para que vivamos por siempre postrados a los pies de los poderosos, pero nosotros, unidos más que nunca, les demostraremos qué clase de gentes viven en esta tierra, sin violencia, solo con nuestro repudio a sus leyes y a sus políticas, manifestándonos pacíficamente pero en masa conseguiremos recuperar todo aquello que nos han quitado y que con tanto esfuerzo habíamos conseguido, nosotros y nuestros honorables antepasados, que incluso dieron la vida por una sociedad más justa, por una España más igualitaria en donde todas las personas tengan la posibilidad de vivir con dignidad.
 
Marco Atilio











6 comentarios:

E.E.C. 49 dijo...

"Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.

Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón".

Así cantaba Antonio Machado y qué razón tenía, aún hoy qué razón tenía.
Interesante y emocionante artículo, por cierto, ¿quién es el individuo con el que discutías? La verdad es que su catadura moral deja mucho que desear.

T.J. dijo...

Que grande Marco Atilio, que gran post lleno de pasión, de fuerza y de razón. Indiscutiblemente el pueblo cuando se une no hay quein lo pare, ojalá sea pronto y consigamos recuperar todo lo que nos han quitado.

IGALA dijo...

Mientras que el gobierno del PP recortaba a diestro y siniestro sus altos cargos recibiendo sobresueldos. Y para colmo una de las diputadas del grupo popular, Andrea Fabra gritaba el famoso "que se jodan", mientras Rajoy anunciaba el recorte en las prestaciones por desempleo. Esta gentuza no tiene verguenza. Y no se irán, como nosotros no los echemos ellos no se irán. Hay todavía muchas reminiscencias del franquismo absolutista en España y el individuo que habló contigo Marco lo demuestra. Lo malo es que como dices son todavía demasiados y pasarán muchas generaciones hasta que esta plaga de gentuza se extinga, si es que lo hacen que yo ya hasta lo dudo. Maldito país de corruptos y de gente sin escrúpulos. Miseria, eso es lo que son, hedionda miseria.

Anónimo dijo...

Energumenos como el que cuentas en el articulo los hay y doy fe de ello. Son gente sin ningun tipo de escrupulos, yo los considero bazofia, pero bazofia en ell mas amplio sentido de la palabra. Lo malo es que esa bazofia es la que tiene el dinero y por consiguiente el poder. Mala cosa. Buen artículo.

Alberto H. T. dijo...

Es muy loable lo que dices de la no violencia pero ¿será esto posible? ¿llevarán estos indeseables a la población hasta el último aliento? ¿Será posible contener a todos los que pasen hambre? Lo veo difícil y será muy justificable, lamentablemente. Magnífico artículo Marco.

Asun dijo...

Lo malo de todo esto es que individuos como el que nos ocupa los hay y muchos. Lo unico que pretenden es no perder sus privilegios y llevan el egoismo por bandera. Dan pena pero tienen muy mala sangre.

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