BIENVENIDOS A YUMYS GALAXY, EL RINCÓN DE MARCO ATILIO.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Intolerancia y Egoísmo

Intolerancia

A veces me paro a pensar y me pregunto si el ser humano se da cabal cuenta de la clase de criatura despreciable que pueda llegar a ser. En mis reflexiones surgen varias preguntas que me producen, cuando menos, cierto desasosiego:
 
¿Somos conscientes de lo que realmente somos?
 
¿Seguro que sabemos lo que somos en lo más profundo de nosotros mismos?
 
¿Sabemos siquiera de lo que seríamos capaces en un determinado momento…?
 
Yo creo que no, que pocas veces nos hemos parado a pensar lo que somos en realidad y lo detestables que podemos llegar a ser en determinadas situaciones, sobre todo cuando está de por medio nuestro propio beneficio. Y es que seguimos una máxima que se ha hecho dogma en nuestras vidas: “Primero mis dientes que mis parientes”.
 
Nos creemos seres adorables, es una delicia convivir con nosotros. Nos asiste la razón siempre. Las cosas que hacemos y que decimos están estupendamente hechas y magníficamente dichas. Para obrar como lo hacemos siempre tenemos algún argumento que justifique y fundamente nuestra forma de proceder. Somos poseedores de la verdad..., de nuestra verdad.
 
Nuestras ideas, nuestra forma de vivir y de entender la vida son, para nosotros, el paradigma de la perfección. El camino a seguir por otros. Intentamos en nuestras conversaciones con los demás que prevalezca nuestro inefable criterio en la inmensa mayoría de las ocasiones.
 
El comportamiento de la gente que nos rodea, sus actitudes, sus formas de ver la vida, sus creencias, sus ideas, sus convicciones, sus maneras de vestir, sus aspectos personales, sus formas de hablar, sus críticas, sus amores, sus pasiones, sus tristezas, sus depresiones, sus melancolías, sus sensibilidades, sus inquietudes, sus formas de entender la belleza, sus luchas, sus aficiones…, en definitiva, sus formas de vivir cuando son contrarias a nuestra manera de entender esas mismas cosas, son para nosotros actitudes y comportamientos totalmente equivocados y reprobables.
 
Si pensamos un poco en todo ello veremos que en mayor o menor medida es lo que nos pasa a todos nosotros. Es lo que se llama INTOLERANCIA, esclavos de ella como seres humanos que somos y no hay nada más malvado, capaz en determinados momentos y situaciones de las más insospechadas tropelías que el ser humano.
 
Y es que, en definitiva, somos egoístas por naturaleza y anteponemos nuestro bienestar y nuestro propio interés a cualquier otra cosa.
 
Así es de cruda la triste realidad en la que viven los seres humanos desde que aparecieron sobre la faz de La Tierra para desgracia de la propia Tierra. 
 
Cierto es que deberíamos ser libres para decidir nuestro propio destino, para caminar por la vida y el mundo como mejor nos plazca, sin restricciones ni limitaciones pero, eso sí, sin menoscabar la libertad de los demás, sin perjudicar los legítimos intereses de las demás personas, sin meternos gratuitamente en sus vidas y, sobre todo, respetando a todo el mundo sin importarnos el color de su piel, su religión, sus creencias, su modo de vivir y de pensar. Si esto sucediera algún día, (cosa por otra parte prácticamente imposible ya que la maldad y el egoísmo es algo intrínseco al ser humano), la vida sobre este maravilloso planeta llamado Tierra sería mucho más placentera y, sobre todo, más justa.
 
Si queremos construir un futuro mejor para todos, debemos pensar sobre unas bases éticas tan sólidas como elementales: “Ningún pueblo, ninguna nación, ninguna persona, nada positivo se puede construir a costa de los demás”. 
 
Si para ser felices necesitamos que no lo sean otras personas sería mejor no haber nacido, así librábamos al mundo de nuestra inmunda presencia.
 
Marco Atilio













4 comentarios:

Nuria chupito 50 coronas dijo...

Felicidades, tu forma de escribir cautiva, bssoss

Marco Atilio dijo...

Muchas gracias Nuria

Juanmi dijo...

no creo que el ser humano sea tan egoista y tan intolerante como dices.Un ejemplo:EL VOLUNTARIADO(personas que entregan su tiempo para ayudar a los demas).Creo que hay queda demostrado que los humanos somos egoistas e intolerantes,pero todos tenemos algo bueno dentro.¡ todos !

Marco Atilio dijo...

Para Juanmi: Es cierto que todos tenemos algo bueno dentro, pero también tenemos algo muy malo capaz de aflorar en un momento de tensión, cuando de alguna manera nos creamos atacados, cuando haya de por medio algún interés tanto económico como de otra índole. No es bueno generalizar, por supuesto que no pero... ¿cuántos de nosotros le daría dinero a alguien que nos lo pidiera porque se encuentra en una situación económicamente precaria? ¿Nos sacrificaríamos por alguien en un momento dado si esto supusiera perder algo de lo que es nuestro? Piensa un poco y verás qué poca gente hay que no demuestre ser egoísta cuando se trata de dar. ¿Es que en un momento dado no somos capaces de darle un puñetazo a cualquiera por una pelea de tráfico? ¿Acaso no hemos dicho alguna vez "¡Hijo de p..., me cago en tus m...! con ánimo de agredir a cualquiera? Somos humanos con todas nuestras virtudes y nuestros defectos y tenemos un lado racional que en definitiva es el que tiene la capacidad de perdonar pero también tenemos otro lado más primitivo en el que somos más posesivos, egoístas y egocéntricos. Todo esto no es ningún dogma, es sólo mi opinión y nada más.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...