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BIENVENIDOS A YUMYS GALAXY

lunes, 18 de mayo de 2015

Los pasteles y la muela

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Lo que sigue a continuación es un cuento recogido en el siglo XVI por Juan de Timoneda en una obra titulada “Sobremesa y alivio de caminantes”, (Cuento XXII) el cuento se llama “Los pasteles y la muela” y encierra una gran verdad: “Nunca hay que guiarse por las apariencias”. Aquí está el cuento:

Un rústico, deseoso de ver al rey, pensando que era más que hombre, despidióse de su amo pidiéndole su soldada. Yendo a la corte, con el largo camino, acabáronsele los dineros. Allegado a la corte y visto el rey, viendo que era hombre como él, dijo:

- ¡Oh, que por ver a un hombre he gastado todo lo que tenía, que no me queda sino medio real en mi poder!

Y del enojo que tomó, le empezó a doler una muela, y con la pasión del hambre que le aquejaba no sabía qué remedio se tomase, porque decía:

- Si yo me saco la muela, y doy este medio real, quedaré muerto de hambre; si me como el medio real, dolerme ha la muela.

Con esta contienda arrimóse a la tabla de un pastelero por írsele los ojos tras los pasteles que sacaba. Y acaso vinieron a pasar por allí dos estudiantes, y como le vieron tan embebecido en los pasteles, por burlarse de él, dijéronle:

- Villano, ¿qué tantos pasteles te atreverías a comer de una sentada?

- Perdiez, que me comiera quinientos.

Dijeron:

- ¡Quinientos! Líbrenos Dios, del diablo.

Replicó:

- ¡De todo se espantan vuesas mercedes!

Ellos que no, y él que sí, dijeron:

- ¿Qué apostaréis?

- ¿Qué, señores? Que si no me los comiese, que me saquéis esta primera muela –y señaló la que le dolía.

Contento, el villano empezó a comer pasteles y a saciar el hambre y ya que estuvo harto, paró  y dijo:

- Lo siento por mí señores, confieso que ya no puedo más, he perdido.

Los otros, muy regocijados y chacoteando, llamaron a un barbero (en aquella época también ejercía de sacamuelas)  y se la sacaron, aunque el villano hacía grandes aspavientos, y por más burlarse de él decían:

- ¿Habéis visto este necio villano que por hartarse de pasteles se dejó sacar una muela?

Respondió él:

- Mayor necedad es la vuestra, que me habéis quitado el hambre y sacado una muela que toda esta mañana me dolía.

En oír esto, los que estaban presentes se rieron grandemente de la burla que el villano les había hecho, y los estudiantes pagaron, y de  afrentados volvieron las espaldas y se fueron.

miércoles, 6 de mayo de 2015

David

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Hace mucho tiempo de aquello, más de veinte años. Mi hijo pequeño tenía poco más de dos. Era una maravillosa mañana de primavera; el sol lucía espléndido. Serían las diez cuando decidí disfrutar de mi pequeño David jugando con él a la pelota en el patio trasero de mi casa.

Recuerdo que, al salir al patio y levantar la vista al cielo, reparé en dos jilgueros posados sobre la antena de televisión. Me agaché, intentando hacer el menor ruido posible y, cogiendo a David, le indiqué la presencia de los pajarillos al tiempo que me llevaba el dedo a los labios, animándole a que guardara silencio. Él levantó la mano y señaló con su dedo índice hacia los dos gorriones, que casi de inmediato levantaron el vuelo, dejando en mi hijo una cara de sorpresa difícilmente imaginable.

Su expresión de asombro ante la súbita espantada de los pajarillos fue todo un poema y, aunque ha pasado mucho tiempo, todavía recuerdo aquella escena y las emociones que me produjo, antes y ahora, cuando evoco la expresividad de aquellos ojazos negros: emociones que fueron —y van— desde el amor a la ternura, desde la inocencia a la hilaridad.

Con ocasión de aquel suceso escribí un poema dedicado a mi hijo David. Aquel poema ha estado perdido durante mucho tiempo, pero he aquí que, haciendo limpieza, lo he vuelto a encontrar, escrito sobre una hoja de papel escondida entre las páginas de uno de mis numerosos libros. El poema en cuestión lo titulé «David». Es este:

La pureza,
el aire fresco
de las mañanas de otoño,
el rocío de la primavera;
el color del arco iris,
 mariposas de colores…,
nubes blancas...,

el color de la inocencia.

 Como tu cara,

como tus ojos,

como tu alma de niño.

 Dos grandes ojos me miran,
señalan con su dedo de cristal...

 ¡dos pajarillos verdes...!

 Presuroso batir de alas...,

 ¡sorpresa en tu cara infantil!

 Los pajarillos se han ido...,
se han asustado...,

 ¡mira cómo vuelan...!

 ¡mira, cómo se van!

jueves, 23 de abril de 2015

Dolor

Dolor
Dolor, dolor y dolor. No hay rumbo, solo un vaivén continuo que destroza los sentidos.
 
¡Vacío! Lo siento… aterradoramente cercano.
 
El hastío de la cotidianidad me derrota.
 
Las personas, sus actos, me decepcionan. Gigantesca hipocresía, vanidades patológicas, desmesurado egoísmo, envidias, rencores, fanatismos…

¡Desilusión a raudales!
 
Mi modelo de mundo solidario y tolerante, de respeto y generosidad… ¿Es una fantasía?; ¿una quimera?; ¿un espejismo?; ¿una ficción?; ¿acaso está obsoleto?; ¿ha existido alguna vez?
 
El camino de los sueños se torna a cada paso más áspero y accidentado. El horizonte de la esperanza está cada vez más lejos.
 
Y el dolor… siempre el dolor. Sé que pasará la noche y seguirá conmigo… y mañana… y ayer… dolor, dolor y dolor.

jueves, 2 de abril de 2015

Semana Santa… ¿fervor o verbena?

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Estamos en el ecuador de la Semana Santa. A estas alturas un puñado de cofradías han hecho ya su Estación de penitencia por las calles de Baeza. Huele a primavera y a procesión. Además, como un regalo añadido, la climatología está siendo condescendiente con estos días y parece que lo será con toda la Semana Santa.

Son días especiales, sobre todo por estas tierras andaluzas en donde el fervor y las emociones inundan el alma de muchos penitentes y costaleros ansiosos de ser partícipes de los diversos desfiles procesionales. Unos acompañando aquel cristo o aquella virgen, otros portando los distintos pasos para que el pueblo disfrute y se entusiasme con el compás que, al son de trompetas y tambores, en un vaivén bello y emotivo proporcionan al trono los esforzados costaleros al tiempo que el aroma de la cera, el clavel y el incienso inundan el ambiente de unos efluvios indescriptibles para los sentidos y de los que nos vemos inmersos todos aquellos que miramos la solemnidad de nuestros desfiles procesionales.

lunes, 16 de marzo de 2015

Don Jefe

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Ejemplares como el que sigue los encontraremos, seguro, en alguna ocasión en nuestras vidas. Hay muchos que campan a lo largo y ancho de nuestras tierras españolas para desgracia de todos los que directamente los sufren. Aquí una muestra:

Don Jefe pasea ufano y pomposo su jefatura. Ha tenido que intrigar, maquinar y enredar para conseguirla y ahora es el momento de pavonearse con el ansiado trofeo. Su jefatura, su bien más preciado, la enseña arrogante, fanfarrón y jactancioso.

lunes, 2 de marzo de 2015

Mi camino

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Con todo el amor que puedo dar dedico este pequeño poema a mi querida madre, mi querida Julita, uno de mis más preciados tesoros.

 En las largas soledades,
cuando la noche se cierne
sobre mi cuerpo, mi alma
y la tristeza me envuelve;
llegan hasta mí recuerdos
de una señora valiente,
que ha luchado por la vida
y por mantenerme a flote.

Esta señora es mi madre
que yo nací de su vientre,
dar mucho a cambio de nada
su virtud ha sido siempre.

En los momentos más tristes,
cuando la vida me hiere,
cuando el camino se torna
lleno de espinas crueles,
busco refugio en mi madre
que ella si sabe entenderme
y sabe curar las heridas
que a veces tanto me duelen.

Eres para mí el camino
que me lleva y que me envuelve,
que me hace afrontar la vida
por senderos diferentes.

Sé que te tengo a mi lado,
que mi alegría es tu suerte,
que haces tuyos mis triunfos
y mis fracasos te duelen.

Cuando ya no estés conmigo,
cuando la muerte te lleve,
yo sé, que desde allá arriba,
vendrás para protegerme.

 Por suerte, aunque ya muy viejita, mi madre todavía vive… por muchos años.


domingo, 15 de febrero de 2015

Asomada a la ventana

 Ventana
Habréis comprobado que hace tiempo que no escribo en el blog. Las razones son muchas y diversas pero la principal es que estoy un poco depre desde hace algunas semanas. La melancolía que siento me impide concentrarme como yo desearía y me es muy difícil sentarme enfrente del ordenador para escribir. Casi siempre termino mirando periódicos y visitando páginas intrascendentes, todo lo más curiosas que me ayudan un poco a vencer mi atonía.

miércoles, 21 de enero de 2015

¿Odio a los ricos?

 Tío Gilito y señor Burns

A propósito de un comentario de un amigo (de derechas él) que me decía no hace mucho que en España se odia mucho a los ricos, a aquellos ricos que ostentan grandísimas fortunas y que ese odio no era sino envidia pura y dura.
 
Ante este comentario debo decir que en España no se odia a los ricos por el hecho de serlo y sí a aquellas gentes sin escrúpulos cargadas con inmensas fortunas, hechas en su gran mayoría gracias a beneficiarse de información privilegiada y de explotar a sus trabajadores pagándoles sueldos de miseria. Esas colosales fortunas se consiguen a base de pelotazos amparados por los políticos de turno, se consiguen despojando a gente humilde de su hogar, quedándose con sus viviendas y dejándoles aún así la carga de la hipoteca. Todas esas fortunas no son legítimas cuando se generan a través del sufrimiento de otros.

viernes, 9 de enero de 2015

Deseos para el nuevo año

 PolvodeEstrellas

Ahora que estamos pisando apenas las alfombras de un nuevo año, es razonable que formule unos deseos para este 2015 todavía infantil. Estos son:
 
Que en el alborear del año que ahora comienza se iluminen nuestros corazones y se llenen de tolerancia, respeto y comprensión hacia todos aquellos que caminen con nosotros durante este nuevo año.
 
Que los buenos deseos que hemos compartido con los demás por estas fechas no se queden atrás y se pierdan en el olvido hasta que de nuevo los recuperemos la próxima navidad, que nos acompañen durante nuestra travesía anual y se hagan extensivos también al resto del tiempo.
 
Disfrutemos del regalo de la vida e intentemos ser felices con aquello que tenemos sin renunciar por ello a mejorar nuestra situación sea la que sea, un fin tan lícito como encomiable, que una cosa no quita la otra.
 
Que la paz, la concordia y la armonía inunde nuestros hogares, nuestros lugares de trabajo y de ocio y todos los espacios y círculos por donde nos movemos. Intentemos hacer felices a todas las personas que dan vida a esos lugares, siempre y en todo momento. Porque nada hay más bonito que hacer felices a los demás.
 
Que el año que nace nos llene de venturas y que, a ser posible, se hagan realidad todos aquellos sueños por los que nos ilusionamos y vivimos.
 
Por último, que el año que ahora comienza nos lleve a galope tendido en pos de (ojalá) un horizonte lleno de esperanza.
Marco Atilio

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Un rincón para soñar

Paisajes desde el Paseo de las Murallas (7)21 Paisaje desde el Paseo de Las Murallas de Baeza

Hacía tiempo que no volvía a pasear por el famoso y archiconocido Paseo de Las Murallas de Baeza, la ciudad en donde vivo desde hace ya 31 años. Y lo hice el domingo pasado, un día de lluvia, uno de esos maravillosos días en donde este conocido lugar de Baeza cobra un romanticismo especial.

El Paseo de Las Murallas de Baeza es un lugar que te abstrae, que te enajena, un lugar idílico, maravilloso y cargado de historia. Por él gustaba de dar largos paseos uno de los iconos de la poesía en lengua castellana mientras vivió en esta hermosa ciudad. Me refiero por supuesto al gran Antonio Machado. Él contempló, como yo, el hermoso paisaje que se divisa desde este emblemático lugar: El mar de olivos roto por zigzagueantes caminos ocres ahora calados por la lluvia, roto por cortijos, caseríos y pueblos desperdigados aquí y allá a lo largo y ancho del Valle del Guadalquivir… ¡Hermoso!

Los días de lluvia como el del domingo son nostálgicos, románticos, de una melancólica belleza extraña y enigmática. La verdad es que es una auténtica gozada para los sentidos pasear por este bellísimo lugar en días así. Dejar por un momento que el viento de poniente acaricie tu cara y la fina lluvia empape tus cabellos es una fascinante sensación, al menos para mí.

Es cierto que los días de lluvia tienen una magia especial pero, también los cálidos y tibios días de comienzos de la primavera son bonitos y por sí solos ya son capaces de levantarme el ánimo. De cualquier manera, sea en primavera, en verano, en otoño o en invierno, desde este Paseo de Las Murallas y sean cuales fueren las condiciones climatológicas, uno se embriaga de serenidad, de calma y de sosiego con la sola contemplación de su maravilloso paisaje.

Si alguna vez venís por estas tierras no dejéis de pasear por este fantástico lugar, veréis que no os dejará indiferentes y, probablemente, sentiréis ganas de volver a visitarlo.

NOTA.- Otros artículos relacionados con el Paseo de Las Murallas podéis encontrarlos haciendo click aquí y aquí.
 
Marco Atilio
 
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